Olimpiadas Madrid 2012, Revista El Ecologista nº 42, Mª Ángeles Nieto, Ecologistas en Acción de Madrid
Ya falta poco para conocer la ciudad que será designada para albergar los Juegos Olímpicos (JJ OO) del año 2012, éstos se presentan como si fuesen el maná que resuelve todos los problemas de una ciudad. El ideal olímpico de participación, hermandad, igualdad, cooperación, juego justo y respeto al medio ambiente impregna todos los discursos oficiales. Sin embargo, basta con poner en funcionamiento las neuronas y rascar un poquito en la historia de los JJ OO para comprender que la situación real es muy distinta.
La realidad que hoy ofrece el deporte-espectáculo de alta competición se aleja bastante del ideal del deporte como vía para lograr un modelo de vida basado en el respeto a los principios éticos universales. El mercantilismo, la comercialización, el profesionalismo y los dopajes han invadido el mundo del deporte. Los JJ OO, junto con el resto de las grandes competiciones deportivas, se han transformado en un espectáculo atrayente donde grandes deportistas y atletas se convierten en piezas para incrementar los beneficios de importantes emporios económicos.
Los JJ OO tampoco se ajustan a la idea de justicia y fraternidad que envuelve estos acontecimientos. Así, la propia selección de la sede olímpica se ha convertido en un mero proceso mercantil. Las ofertas económicas, tecnológicas y comerciales pesan más que los méritos deportistas, culturales o la mera equidad geográfica.