Declaración de Larache

Todas las versiones de este artículo: [Castellano] [Français]

Ante los graves acontecimientos ocurridos en las fronteras de Ceuta y Melilla, que han provocado la muerte de personas y decenas de heridos, cuyo único delito era el deseo de encontrar un futuro mas digno, queremos expresar nuestro dolor, nuestra indignación y nuestra enérgica condena.

En primer lugar, es necesario que se investiguen las gravísimas violaciones de los derechos humanos que se están produciendo en el entorno de ambas fronteras y que, con participación de observadores internacionales, se clarifique todo lo ocurrido y se determinen las responsabilidades pertinentes.

Rechazamos que la única vía para abordar el fenómeno migratorio entre África y Europa sea la militarización y conversión de las fronteras en nuevos muros de la vergüenza, esta vez enclavados en territorio africano.

La Unión Europea no debe afrontar los problemas subyacentes y derivados de las migraciones con políticas cada vez mas duras, basadas en la impermeabilización de las fronteras, en sofisticados sistemas de control policial, en el retroceso en las políticas de asilo, en los acuerdos para las expulsiones colectivas, en los centros de retención e internamiento, en la externalización de la gestión del asilo y las migraciones, etc... Por el contrario es preciso poner en marcha políticas generosas y de mayor perspectiva que pongan por delante la Cooperación efectiva para el Desarrollo y la Solidaridad y que salvaguarden los derechos humanos. No podemos hacer de Europa una Fortaleza que se rija por el egoísmo económico ante la aceptación de las personas inmigrantes. Los hechos ocurridos estos días en Ceuta y Melilla se enmarcan más en esas políticas de perfil duro e insolidario de trágicas consecuencias, que en este otro planteamiento presidido por la Cooperación, la Solidaridad y los Derechos Humanos.

En este contexto también ponemos en cuestión el proyecto de creación de Centros para Menores en Marruecos tratado en la cumbre hispano-marroquí, ante las dudosas garantías de respeto de los derechos recogidos en las Convenciones Internacionales respecto a la Infancia.

Denunciamos del mismo modo que Marruecos haya aceptado convertirse en guardián de la frontera sur de la Unión Europea. La falta de garantías democráticas y la violación de los derechos humanos es una realidad constante en un país elegido precisamente para realizar el trabajo sucio para la UE. Es inaceptable que la Unión Europea mire hacia otro lado ante las vulneraciones de derechos elementales que se están produciendo por parte de Marruecos hacia los inmigrantes.

Europa no puede olvidar sus responsabilidades en los problemas de fondo que originan la desesperación de los africanos que intentan llegar a ella. Son personas que tras numerosas penalidades para atravesar media África están malviviendo en condiciones infrahumanas en la espera de una oportunidad para entrar en Europa. No es de extrañar que tras las palizas y el hostigamiento de los cuerpos policiales marroquíes y ante la cada vez mayor impermeabilización de la frontera, lleguen a situaciones de desesperación inimaginables.

Europa tiene que asumir su responsabilidad histórica y actual en la situación de todo un continente que hoy tiene más de 100 millones de pobres extremos. Con la destacada participación de empresas trasnacionales, a África y a los africanos se les ha expoliado y esquilmado, se les ha condenado a la desvertebración y a la miseria. Y cuando, fruto de su extrema situación, intentan emigrar, Europa les impide hacerlo legalmente y no les dejan otra alternativa que intentar la terrible travesía de la emigración irregular.

Con todas estas razones y aún siendo conscientes de la complejidad de factores que inciden en este problema, planteamos:

- Que se cree una Comisión de Investigación, con la participación de observadores internacionales independientes, que aclare todo lo sucedido en los luctuosos sucesos de Ceuta y Melilla y determine las responsabilidades a que hubiere lugar.

- Que acabe de inmediato la persecución, hostigamiento, violencia y deportaciones hacia la muerte en las fronteras de Argelia y Mauritania por parte del gobierno marroquí sobre los inmigrantes subsaharianos.

- Que se permita y habilite el acceso de ayuda de emergencia a estas personas a cargo de organismos internacionales de carácter humanitario.

- Que se cumplan escrupulosamente los convenios internacionales y las leyes españolas que protegen al solicitante de asilo y que establecen protocolos de atención a los inmigrantes. En particular deben cesar las expulsiones ilegales practicadas por la Guardia Civil.

- Criticamos que en este caso se emplee al ejército en labores de control de fronteras ya que no estamos hablando de un asunto de carácter militar sino de un grave problema humanitario y social.

- De forma más general creemos imprescindible un cambio de rumbo en las políticas migratorias de la Unión Europea, que tengan como eje inspirador los criterios de solidaridad y de respeto a los derechos humanos. Del mismo modo que resulta imprescindible dignificar la acogida y favorecer políticas para la inserción de cuantas personas han llegado a Europa.

- Finalmente y como medida de efectos de mas largo alcance, nos sumamos a todas las campañas y exigencias que plantean la condonación de la deuda externa, el destino del 0’7% del BIP al desarrollo y la puesta en marcha de un ambicioso plan de cooperación para el desarrollo estructural destinado prioritariamente a acabar con la situaciones de pobreza y miseria que vive el continente africano. De la misma manera, apoyamos a cuantos trabajan por el fin de la violencia que asola a numerosos países africanos y por su democratización.


Durante los días 30 de septiembre 1 y 2 de octubre de 2005, Chabaka y Apdha organizaron unas jornadas en Larache sobre Derechos Humanos, Inmigración y Alternativas.

En las jornadas se aprobó por el plenario de asistentes de las dos orillas una Declaración en torno a los graves sucesos de Ceuta y Melilla.

Se pretende que a esta declaración se puedan sumar cuantos colectivos europeos y marroquíes lo deseen para ser presentada a los respectivos parlamentos. Para firmar esta declaración)




Visitantes conectados: 625