Falta de control sobre la contaminación

El Principado, no controla y por tanto desconoce, los efectos que sobre la calidad del aire genera el funcionamiento de la industria papelera

Dentro de las campañas que sobre la Calidad del Aire en nuestra Comunidad venimos realizando, hemos solicitado de la Consejería de Medio Ambiente los datos de inmisión, es decir, de presencia de contaminante en el aire, referidos al sulfuro de hidrógeno o ácido sulfhídrico (SH2). Este contaminante, cuyas principales fuentes de emisión son la fermentación de restos inorgánicos de azufre, las refinerías de petróleo y en el caso que no ocupa, las fábricas de pasta de papel, produce incluso en pequeñas concentraciones, perturbación del aparato digestivo (Falta de apetito), insomnio y perturbación del sistema nervioso (Irritabilidad) y siendo fácilmente reconocible por su característico mal olor a "huevos podridos".

La respuesta del Principado a esta solicitud de información es la inexistencia de datos ya que, según su respuesta " Los contaminantes benceno y sulfuro de hidrógeno no son medidos en ninguna estación del Principado ". Esta falta de información es preocupante, ya que, según los datos de que disponemos, referidos a localidades de otras comunidades, no son pocas las ocasiones en las que se superan los límites legales establecidos para este contaminante. Así y valga como ejemplo ya que no es la única, en la estación de Barreda, perteneciente a la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire de Cantabria y situada en el Ayuntamiento de Torrelavega, donde existe una instalación de fabricación de papel, y con los datos del 2004, se supera el Valor Límite Diario de 40 µg/m³ en 9 ocasiones, con un máximo de 60,9 µg/m³ y con un gran número de superaciones puntuales, superándose en 325 ocasiones la concentración máxima admisible en 30 minutos de 100 µg/m³, alcanzando un máximo de 702,3 µg/m³ lo que nos da idea de la gravedad del problema.

Con estos precedentes, creemos inaceptable que no se mida la presencia de este contaminante en la zona, especialmente en la localidad de Navia, donde la población puede estar sometida, no únicamente a situaciones molestas por los olores producidos, sino incluso, a valores superiores a los límites legalmente establecidos, y por tanto con efectos sobre su salud.