La mortandad de peces en el Guadalete es una verguenza

De nuevo, como todos los años por esta época, con las primeras lluvias se han producido mortandades de peces en el Guadalete a la altura de El Portal. A pesar del grave impacto ambiental y la alarma social generada, nunca se ha llegado a esclarecer la situación, cuestión totalmente vergonzosa. Es un despropósito que siempre pase lo mismo, nunca se encuentre al culpable, y de manera impune los episodios se vuelvan a repetir un año tras otro. Esta situación pone de manifiesto la nula autoridad ambiental de la Junta de Andalucía, la pésima vigilancia del dominio público hidráulico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el escaso compromiso del Ayuntamiento de Jerez que ni defiende el interés de sus ciudadanos, ni ejerce de acusación particular en la defensa del río.

Los sospechosos como de costumbre son la depuradora, la azucarera y los productos fitosanitarios empleados en la agricultura. No debemos caer en la tentación de asumir estos episodios como algo normal y pasajero, que sólo ocurre a principios de otoño y apenas tiene trascendencia, pues tras la muerte de miles de peces se esconden otros problemas de gran importancia.

La EDAR de El Portal puede haberse quedado pequeña y es incapaz de asumir los vertidos de la ciudad en momentos en que los efluentes a depurar se multiplican por el agua de la lluvia, que a su vez ha lavado las calles y pasa al alcantarillado arrastrando toda la suciedad. En tal momento, en la EDAR pueden verse en la necesidad lanzar al Guadalete gran parte de la carga contaminante que origina los procesos de anoxia. Desde Ecologistas en Acción le exigimos al Ayuntamiento de Jerez que haga públicos los datos de la calidad de los efluentes vertidos en los últimos días, así como el volumen de agua depurada. No tiene lógica que mientras la ciudad crece de manera apabullante, no haya crecido en la misma medida la estación encargada de depurar los efluentes de las miles de viviendas que se han construido en los últimos tiempos. Si estamos asumiendo el crecimiento de la ciudad como algo inevitable, debemos empezar a plantearnos ampliar la planta de El Portal o construir una nueva.

Si el origen de la muerte de los peces es un repentino aumento en el agua de herbicidas, fungicidas, insecticidas y abonos, esta cuestión es tan preocupante y alarmante como que esa contaminación no sólo matará a los peces, sino que pasará a las cadenas tróficas de los ecosistemas marinos de la Bahía de Cádiz, y eso es lo mismo que decir que a la cadena alimenticia, y de ahí a las lonjas, y de las lonjas a nuestras freidoras y cazuelas. Por otro lado, ejemplificaría el uso indiscriminado de un producto dañino para la salud, que además de causar la muerte a miles de peces se encuentra en la fruta, la verdura, los cereales, la remolacha, etc. que se cultiva en el valle del Guadalete. Al igual que ha pasado este verano en el pantano de Iznájar, la administración debe hacer rigurosos análisis de las aguas y empezar a dosificar, e incluso limitar por efecto de la sequía, el uso de los productos fitosanitarios en el campo.

Si es la azucarera de El Portal, ya clama al cielo la impunidad con la que actúan, transgrediendo la Ley y poniendo en peligro a una buena parte de la población de Jerez y de la Bahía. Desde Ecologistas en Acción exigimos medidas ejemplarizantes, que incluso debieran llegar al cierre temporal de la planta hasta que consiga resolver sus problemas. El Guadalete no puede seguir siendo avasallado al antojo de quienes se niegan, por mor de maximizar los beneficios económicos, a respetar la ley, la naturaleza y el derecho social al medio ambiente.

Una vez más pedimos una investigación profunda que llegue hasta el final y encuentre a los culpables, y no caiga en el olvido y el desdén de anteriores ocasiones. Para el próximo año solicitaremos a las administraciones competentes anticipación y eficacia, y antes de las primeras lluvias deberán establecer un dispositivo de control y vigilancia en el Guadalete.