Una de las consecuencias de la última ola de incendios en Galicia es la muerte y desplazamiento forzoso de la fauna silvestre. Incrementar la presión sobre ésta permitiendo la caza tendría negativas consecuencias. Ecologistas en Acción y Verdegaia solicitan a la Xunta esta suspensión efectiva de toda actividad cinegética, por motivos de seguridad, mientras exista riesgo de incendios, así como el control del abandono de perros de caza.
Miles de animales de distintas especies de fauna silvestre, cinegéticas y protegidas, habrán sucumbido a las llamas, ante la imposibilidad de huida por diversos motivos y situaciones. Aún más son las que se han visto forzadas a desplazarse de sus hábitats y áreas querenciosas, viéndose con ello aumentado el grado de vulnerabilidad ante posibles situaciones de riesgo. Este desplazamiento forzoso y precipitado favorece la concentración en determinados lugares, especialmente de las especies más gregarias, coincidiendo en algunos casos con especies cinegéticas o cazables.
La normativa autonómica gallega contempla la posibilidad de prohibir la caza en situaciones excepcionales. La Ley 4/1997, de 25 de junio, de caza de Galicia, en su Art. 34 establece que queda prohibido “Cazar en tiempo y lugares en que, como consecuencia de incendios, epizootias, envenenamientos, inundaciones, sequías u otras causas, los animales se vean privados de sus hábitats y facultades de defensa normales y obligados a concentrarse en determinados lugares”.
Por otro lado, el Decreto 105/2006, de 22 de junio, por el que se regulan medidas relativas a la prevención de incendios forestales, en su Art. 9, establece que “Los aprovechamientos y la repoblación cinegética en terrenos quemados quedan prohibidos durante un período de tres años desde la fecha del incendio, salvo autorización expresa de la dirección xeral competente en materia cinegética, después del informe favorable de la consellería competente en materia forestal”.
Ecologistas en Acción y Verdegaia consideran que la Xunta tiene la obligación de garantizar la suspensión de la caza en las áreas incendiadas y de extender esta suspensión a la totalidad de la superficie de los terrenos cinegéticamente ordenados (TECORES) que hayan sido afectados por los incendios en una parte importante de su extensión. Por su parte, sociedades de cazadores, gestores cinegéticos y propietarios de aprovechamientos cinegéticos, tienen la obligación moral y ética de respetar esta suspensión e incluso ir más allá, protegiendo a las especies cazables en colaboración con los agentes de medio ambiente y la guardia civil, frente a posibles desaprensivos y furtivos sin escrúpulos que aprovechen la situación para ampliar sus capturas.
Ecologistas en Acción y Verdegaia solicitarán por escrito la adopción de la medida anteriormente mencionada al Conselleiro de Medio Ambiente de la Xunta. Si no se actúa con responsabilidad por parte de los responsables y gestores públicos, las organizaciones firmantes denunciarán el caso ante las autoridades comunitarias, por vulneración del Derecho comunitario que inspira y marca las directrices de la normativa autonómica relativa a la caza.
Suspensión de toda actividad cinegética y control del abandono de perros de caza
El pasado 13 de Agosto empezó la temporada de caza en Galicia, en forma de batidas para la previsión de daños a la agricultura y ganadería. Todos los años se registran accidentes, incluso con resultado de muerte, relacionados con la caza, especialmente a medida que cobra peso la caza mayor. Esta situación se puede ver agravada en estos momentos por el aumento de la presencia de personas que desarrollan labores, organizadas o no, de vigilancia, cuidado y/o recuperación del monte. Por este motivo, Ecologistas en Acción y Verdegaia solicitan a la Xunta de Galicia la suspensión de toda actividad cinegética mientras exista riesgo de incendios y hasta que disminuya la actual presencia humana en el monte fruto de la tensión y movilización social de los últimos días.
Por otra parte, Ecologistas en Acción y Verdegaia alertan de la posibilidad de que, de llevar a cabo la Xunta estas limitaciones a las actividades cinegéticas, se disparen los abandonos de perros de caza, por lo que las dos organizaciones ecologistas solicitan a la Consellería de Medio Ambiente que refuerce el control sobre estos abandonos.