El Oso Pardo Cantábrico: Un gigante acorralado

El pasado 1 de diciembre de 2007 ha vuelto a aparecer muerto otro ejemplar de oso pardo (Ursus Arctos) en Palencia. Este caso, que parece haber sido accidental, se suma a otros cuatro ejemplares más en los últimos años, todos en una zona muy concreta, dentro de la Reserva Regional de Caza del Parque Natural y todos, excepto este último, por actividades ilícitas, el anterior hace apenas tres meses, envenenado.

Ecologistas en Acción de Palencia interpreta que estas muertes vienen a certificar la nefasta política de conservación, de la naturaleza en general y del oso pardo en particular, en esta Comunidad Autónoma y, lo que es peor, con pocas posibilidades de cambiar, salvo que medie una fuerte presión social.

Aunque podrían citarse algunos más, entendemos como principales argumentos, que prueban esta ineficaz política de conservación, los siguientes:
- Excesiva presión cinegética en la Reserva Regional de Caza de Fuentes
Carrionas que, al ser gestionada por la propia administración, está exenta de cualquier tipo de control.
- La única gestión que se hace en esta Reserva, que debería ser precisamente ejemplo de compatibilidad entre caza y especies protegidas, es burocrática y económica.
- Falta de alimentación para la especie, fundamentada en una mala política forestal y, especialmente, en la no respuesta a la recogida de animales domésticos provocada por el llamado mal de las “vacas locas”.
- Proliferación y arreglo indiscriminado de pistas que facilitan las actividades ilegales.
- La Junta de Castilla y León, mediante sucesivos convenios, tiene en su
concesionaria, la Fundación Oso Pardo (F.O.P), una herramienta de muy
dudosa eficacia, vistos los resultados obtenidos en proporción al tiempo y a los recursos empleados en esta zona.

Estos son, básicamente, algunos de los problemas que el núcleo de osos de la Montaña Palentina, pertenecientes a la población oriental de osos cantábricos, tienen en sus cortas vidas.

Ecologistas en Acción de Palencia cree que las soluciones a estos problemas son urgentes y deben de pasar entre otras por:
- Reducir, controlar, vigilar y gestionar la caza en la Reserva Regional de Caza (los cotos colindantes, salvo por vigilancia, tienen un mayor control y mejor funcionamiento que la propia Reserva, que tiene personal suficiente).
- Cumplir la legislación en cuanto a calendarios oseros, vigilar la presencia del oso en las batidas y dejar ciertas zonas exentas de estas batidas, como lugares de excepcional importancia.(En la actualidad se están batiendo todas las zonas de la Reserva, sin ningún miramiento y sin ninguna excepción).
- Cerrar las pistas al tráfico, en especial nocturno ya que éste no tiene ninguna justificación.
- Declarar el Parque Natural como zona remota, recogido en la legislación
comunitaria, para permitir que las carroñas de las que tradicionalmente se ha alimentado el oso (y, por supuesto, otras especies) puedan seguir quedando en el medio con los lógicos controles sanitarios.
- Rescindir los convenios actuales con la F.O.P y emplear esos recursos, que hasta ahora solo han servido a ésta para beneficio propio, en gestionar directamente las patrullas y el personal actual.

No obstante, es difícil que estas medidas puedan tomarse, porque los intereses económicos, personales y de negocio de empresas, son demasiado fuertes.De hecho, en publicaciones recientes en prensa, vemos como algunos argumentan que 140.000 licencias de caza en Castilla y León son para tener en cuenta y que la caza deja en las comarcas un recurso económico de primer nivel.

Los números son indiscutibles y fríos, pero ell@s se preguntan:
¿Que suponen 140.000 en una población con 2,6 millones de personas en Castilla y León, con el mismo derecho a disfrutar de un medio con osos? No parece que los pueblos de la Reserva Regional y sus habitantes se hayan beneficiado mucho, hayan avanzado y mejorado en los últimos años.Más bien, despoblación, pocos servicios y nada de esperanza….Evidentemente, la caza es un recurso necesario, pero sujeto a ley, a control y al reparto equitativo de los beneficios, como todos los demás…

A todo esto se añade la grandísima confusión que se está sembrando, obedeciendo a una gran campaña publicitaria, sobre evolución de poblaciones de osos pardos en general, que nada tiene que ver con la maltrecha población de la Montaña Palentina.

Una reciente publicación del Ministerio de Medio Ambiente y la F.O.P nos habla, basada en argumentos científicos, de optimismo moderado sobre la población oriental de osos “interpretando de forma sesgada datos minúsculos”, ya que por otro lado, la editorial Edilesa en otra publicación [1]con el mismo, si no mayor rigor científico, no comparte esos datos tan optimistas, ni siquiera en el título del libro.

En cualquier caso, del oso pardo cantábrico, se sabe ya más que suficiente para empezar a ayudarles, siendo así, sólo quedan medidas contundentes desde los ámbitos judicial, político y policial para intentar, al menos, que la situación se invierta y confiar en que la Junta de Castilla y León, asuma sus responsabilidades.




Visitantes conectados: 966