El POM de Illescas fomenta un modelo de ciudad insostenible

Ecologista en Acción de La Sagra ha presentado Alegaciones al proyecto del Plan de Ordenación Municipal de Illescas porque considera que el modelo que propone se aleja rotundamente de lo que debería ser una ciudad con criterios de sostenibilidad. La organización ecologista de La Sagra considera que el Ayuntamiento de Illescas realiza una campaña de promoción y de “venta” del Plan falseando la realidad y utilizando indebidamente conceptos como “calidad ambiental”, “sostenibilidad y equilibrio”, “corredores verdes”, “protección de valores naturales” ..., con la intención de engañar a la población.

En realidad, el POM de Illescas plantea una ciudad de más de 150.000 habitantes (ahora tiene unos 18.000) diezmando e hipotecando el territorio del término municipal el cual estaría urbanizado en más del 70%. Ello supone, como es obvio para cualquier ciudadano que conozca desarrollos urbanísticos de este calibre, hacer de Illescas una ciudad dormitorio, más contaminada desde el punto de vista atmosférico, acústico y paisajístico, más incómoda, más consumidora de energía, masificada y desequilibrada respecto a las proporciones de las zonas urbana y rústica.

El POM, además, no respeta una zona arqueológica visigoda del siglo V de gran valor en Boadilla de Arriba y pretende dar cobertura al Convenio ilegal que el Ayuntamiento firmó con 4 promotoras para construir 20.000 viviendas a cambio del soterramiento de la vía del tren.

Pero lo que más nos preocupa, como destacamos en las Alegaciones, es la procedencia del agua que deberá abastecer a la ciudad y el daño medioambiental que ocasionará a los espacios naturales, arboledas, arroyos y vías pecuarias.

La cuestión del agua es muy grave porque el estudio realizado indica claramente que no está garantizada. Los redactores del POM intentan justificar lo injustificable, es decir, intentan sacar agua de donde no la hay (Picadas, Almoguera) utilizando trucos para que los cálculos les cuadren. Es un tremendo agujero del POM que ya por sí sólo lo descalifica.

Los daños medioambientales serán cuantiosos: se talarán olivares (ya se han talado por la carretera de Ugena o la ruta Quijote que va por el Camino de Yeles de manera indiscriminada), se invadirán arroyos y vías pecuarias y se recortará la zona de especial protección para aves esteparias como la avutarda y el sisón y otras especies como el cernícalo primilla o aguilucho cenizo. La zona este del término desde la A-42 aparece en el propio informe de sostenibilidad del POM como hábitat de aves esteparias (IBA y “lek”) aconsejando su protección, sin embargo, la mitad de esta zona ahora se considera urbanizable.

Los olivares, las verdaderas arboledas de La Sagra, conforman un biotopo y ecosistema de gran valor ambiental, aún considerándolos como cultivos, en donde viven y se desarrollan numerosas especies de aves y pequeños mamíferos. Además, son árboles centenarios con un importante valor histórico y antropológico. Es el paisaje de la Sagra que el POM de Illescas quiere sustituir por viviendas en la llamada zona de San Pedro y en gran parte del oeste del casco urbano actual.

Ecologistas en Acción de La Sagra exige que no se tale ni un solo olivo más, que todos los olivares del oeste y noroeste conformen un gran espacio natural que se comunique a través del Arroyo de Boadilla (el cual debe ser recuperado y protegido en todo su recorrido, al igual que el resto de arroyos, como biotopo fluvial al menos con una anchura de 200 metros) a modo de corredor ecológico con la zona al oeste de la A-42, que toda ella debe ser zona protegida para las aves y plantas gisópfilas. Asimismo, cree que la ciudad de Illescas no debe llegar en el horizonte de 2020 a más allá de 25.000 habitantes y que las dos zonas urbanas existentes no deben comunicarse a través de viviendas, sino de un gran parque.

Este tipo de desarrollo sería coherente con la existencia de carriles bici en todas las vías y carreteras que llevan a los pueblos de alrededor y con un servicio de tren de Cercanías, ya, entre Madrid y Toledo. Ésta que proponemos sí sería una ciudad sostenible, innovadora y respetuosa y generosa con los principios ambientales que el progreso coherente nos reclama. Lo que el POM de Illescas pretende es seguir construyendo más de lo mismo.




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