Proliferación de vallados ilegales

Ecologistas en Acción de Salamanca quiere hacer pública su denuncia referente a la instalación de vallados que impiden el libre movimiento de fauna silvestre en varias carreteras de nuestra provincia, una práctica cada día más extendida sin que exista la correspondiente Declaración de Impacto Ambiental al respecto. Entre dichas carreteras podemos citar los últimos casos de los tramos entre Vecinos y Linares de Riofrío, El Bodón y Fuenteguinaldo o Ciudad Rodrigo y Tenebrón.

Ecologistas en Acción de Salamanca se ha dirigido a la Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León dado que el cauce normal para la puesta en conocimiento de estos hechos a autoridades competentes no surte los efectos correctores y de vigilancia deseables: la Delegación de la Junta de Castilla y León en Salamanca y el Servicio Territorial de Medio Ambiente, organismos directamente responsables en Salamanca, vienen haciendo una dejadez en el ejercicio de sus funciones en cuanto a Evaluaciones de Impacto y al rigor exigible en el cumplimiento de la normativa sectorial de medio ambiente.

“Hermos creído conveniente elevar estas denuncias a la Consejera Mª Jesús Ruiz, como máximo responsable en la materia que nos ocupa, porque el desinterés del Señor Delegado en Salamanca, Agustín Sánchez de Vega, por hacer del procedimiento ambiental la norma en su trabajo raya ya el insulto”, ha manifestado Carlos Lumbreras de Ecologistas. Con todo, estos hechos han sido, a su vez, puestos en conocimiento del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Salamanca y, también del propio Delegado de la Junta de Castilla y León en Salamanca, para que lleven a cabo las investigaciones y actuaciones que estimen pertinentes para una mejor protección del Medio Ambiente.

Estos vallados superan los 2 kilómetros en cada caso, y con unas alturas en torno a los 1,40 metros, por lo que impiden el libre movimiento de fauna a ambos lados de las carreteras que unen las distintas poblaciones anteriormente mencionadas. Se trata pues de vallados ilegales, ya que para la instalación de estos cerramientos no se ha realizado Declaración de Impacto Ambiental previa, siendo ésta obligada antes del inicio de cualquier obra que esté sometida a Evaluación de Impacto Ambiental, en un claro incumplimiento de la normativa autonómica: concretamente el Anexo IV punto 1.5 de la Ley 11/2003, de 8 de abril, de Prevención Ambiental de Castilla y León, dice textualmente: “La ejecución de vallados que impiden la libre circulación de fauna silvestre con longitudes superiores a 2.000 metros”.

Estas actuaciones preocupan en Ecologistas en Acción porque este tipo de cerramiento aparece como una barrera impermeable y resulta altamente dañino para el libre movimiento de fauna que hasta entonces no tenía impedimento alguno en la provincia, al ser los vallados tradicionales (de piedra o de alambre de espino) en mayor o menor medida franqueables por los animales. El muro en que se convierten los nuevos vallados causa la fragmentación de hábitats y territorios e impide la libre circulación de la fauna terrestre silvestre, pues la “malla gallinera” que los forman obstaculiza enormemente los desplazamiento de los animales, tanto cinegéticos como no cinegéticos, de fauna catalogada y amenazada. Permite pasar por ejemplo a un conejo, una liebre o una culebra, pero no al zorro, jabalí, corzo, tejón, gineta, etc., toda ella fauna silvestre, e incluso algunos de estos animales de especies en peligro de extinción como el Lobo y el Lince Ibéricos. Al final, los vallados de malla gallinera pueden hacer desaparecer las especies más amenazadas y disminuir las que son más abundantes, como puede ser la cinegética.

En las denuncias presentadas por Ecologistas en Acción de Salamanca se pide a la Consejera de Medio Ambiente la investigación de estos hechos y que se proceda a abrir el correspondiente expediente sancionador por no sometimiento de Evaluación de Impacto Ambiental. Así mismo, se solicita que se tomen las medidas necesarias para reparar el daño causado mediante la retirada del vallado, o el restablecimiento de las paredes de piedra (que permiten a los animales subirse encima y saltar con facilidad). Se pueden instalar cerramientos con hilos de alambre pues con unos 7 hilos de espino se facilita el movimiento de fauna, a diferencia de la estrechez que impone la nueva malla ganadera o gallinera (razón última por la que requiere Evaluación IA).

En el caso de formalizar los trámites y someterse a EIA, una vez se haya resuelto la situación ilegal en la que se encuentran y se justificara la permanencia del mencionado vallado en caso de resultar la Declaración favorable, desde el colectivo ecologista se exige a la Junta de Castilla y León que vele para que se apliquen las medidas correctoras y compensatorias necesarias y suficientes que mitiguen los daños causados, manteniéndose las garantías suficientes de permeabilidad para los animales silvestres, con el acondicionamiento de las carreteras através de los respectivos pasos de fauna.

“En otras provincias de Castilla y León incluso pasan por Evaluación los vallados ganaderos de malla de alambre de 1 metro de altura, por lo que cabe preguntarse el por qué no se hace aquí”, dice Carlos Lumbreras. “El Delegado de la Junta debe saber que la Ley es la misma para todos, y mientras no se proceda a pasar dicho trámite y se formule Declaración de Impacto, con la aplicación de medidas correctoras o compensatorias, estos vallados son ilegales”. Ecologistas en Acción de Salamanca espera que la Junta evite la instalación de vallas de este tipo, e informe a los particulares de que están obligados por ley a someterse a unos trámites y de que existen alternativas de cerramientos compatibles con el cercado de sus animales.