Lucha contra el cambio climático

Los últimos informes presentados por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas sostienen que, de no actuar pronto y con decisión, el cambio climático tendrá efectos muy serios sobre los elementos básicos que sustentan la vida humana en todo el mundo y graves repercusiones económicas, causando la extinción masiva de especies, la extensión de enfermedades antes relegadas a las zonas tropicales, importantes subidas en el nivel del mar y un mayor riesgo e intensidad de sequías, olas de calor, inundaciones y huracanes.

Es por ello que desde Ecologistas en Acción de Jerez queremos aprovechar la celebración del Día de la Tierra para reclamar de nuevo la movilización de la ciudadanía y de la clase dirigente, para hacer frente al mayor reto al que se enfrenta la humanidad en este siglo, la lucha contra el Cambio Climático.

El lema para la celebración de este año es “Frente al Cambio Climático menos CO2”. Así, sin pretender irnos muy lejos, y haciendo valer la máxima ecologista de “piensa globalmente, actúa localmente”, creemos interesante hacer un repaso respecto a cómo está la lucha contra este fenómeno en Jerez.

Para empezar, es necesario un profundo cambio en la mentalidad y la sensibilidad ambiental de quienes gobiernan la administración local. En el mes de noviembre el Ayuntamiento se acogió a la invitación de Ecologistas en Acción para llevar a cabo el apagón contra el cambio climático. Sin embargo, tras este gesto simbólico no sólo no se ha producido ninguna iniciativa de interés, sino que se han mantenido hábitos energéticos y costumbres tan derrochadoras como el alumbrado navideño y, mucho nos tememos, la feria del Caballo. No abogamos por la supresión total de la iluminación en estas fiestas, pero tampoco por el despilfarro y el derroche sin control ni mesura.

A día de hoy, la ciudad carece de ordenanzas de ahorro y eficiencia energética y el alumbrado público es altamente ineficiente, sin contar con el elevado gasto de energía de los edificios e instalaciones municipales. Además del consumo energético, Jerez es una ciudad entregada al coche, uno de los principales agentes emisores de CO2 a la atmósfera, el transporte público deja mucho que desear, y no existe una red de carriles bici. Esta situación queda perfectamente reflejada en los índices de contaminación atmosférica de la ciudad, uno de los más elevados de Andalucía.

El futuro de Jerez, tal como se ha planteado en el nuevo PGOU, conllevará una ciudad que seguirá consumiendo energía de forma voraz y emitiendo más CO2 sin control alguno. En este sentido, el documento del Plan General no recoge ni una de las medidas contempladas en el Plan Andaluz de Acción por el Clima 2007-2012 en relación a la ordenación de territorio y el urbanismo. Más bien va en línea contraria, promoviendo un modelo de ciudad altamente derrochadora de energía, de largas distancias y encadenada al coche. Igualmente, no se toma en serio poner en práctica un urbanismo bioclimático, que tienda a reducir el gasto energético de la ciudad y las emisiones de CO2.

Llegados a este punto creemos que es necesario emprender un cambio de rumbo en la política municipal contra el cambio climático, asumiendo la urgencia del problema y corrigiendo los graves defectos mostrados hasta ahora. Es de vital importancia que el Ayuntamiento apruebe de una vez por todas ordenanzas de ahorro y eficiencia energética, y de uso de energías renovables. Así mismo, entendemos que hay que poner fin al uso abusivo del coche en la ciudad y potenciar un transporte público eficiente y de calidad, y una red de carriles bici como alternativa al vehículo privado. Igualmente, la administración local debe potenciar la participación ciudadana y la educación ambiental en la materia, y poner en marcha, por fin, la olvidada Agenda Local 21.

Pero no es sólo el Ayuntamiento el que debe tomar cartas en el asunto, quienes vivimos en Jerez también tenemos mucho que decir, hacer y aportar. Es necesario modificar pequeñas costumbres cotidianas en la vida doméstica y en el trabajo haciendo un uso racional y moderado de la energía en el funcionamiento de los electrodomésticos, el alumbrado y, especialmente, la calefacción y el aire acondicionado.

Sin embargo, el mayor esfuerzo que podemos hacer quienes habitamos Jerez es cambiar ciertos hábitos en la forma de movernos por la ciudad. No hay que olvidar que buena parte de las emisiones de CO2 están asociadas al transporte, por lo que hay que empezar a prescindir del coche para los trayectos cortos y medios dentro de la ciudad, y hacer mayor uso del autobús, la bicicleta e incluso los pies. Además, esta ciudad reúne unas excelentes condiciones para pasear y montar en bici, por lo que la lucha contra el cambio climático podría transformarse, en parte, en una actividad de ocio y recreo, todo depende del cristal con que se mire.