Refinando el petróleo y contaminando el mundo

El ciclo del petróleo comprende su prospección, extracción, transporte, refino, distribución y consumo. El refino del petróleo, es decir, la conversión del crudo en productos útiles, ha ocupado menos atención que otras actividades contaminantes pero por su importancia se hace necesario evidenciar sus impactos.

Las refinerías se alimentan de los más de 88 millones de barriles de petróleo que se extraen cada día dando como resultado 4.400 millones de toneladas al año de derivados petrolíferos.

El resultado de la destilación es un conjunto de hidrocarburos en orden inverso a su punto de ebullición: los platos bajos recogen los más pesados (residuos, fuel oil, gasóleos) y los más altos los más ligeros (queroseno, naftas y gasolina, gases licuados de petróleo). Sólo el 15% del petróleo se transforma en más de 3.000 productos; el 50% se gasta en el transporte y el 35% en la industria y el sector doméstico.

Podemos decir por tanto que el refino del petróleo contamina por tierra, mar y aire. Los hidrocarburos han de ser transportados en buques u oleoductos, con los consiguientes derrames y accidentes, la destilación de las refinerías emite gases tóxicos contaminantes, vertidos al mar o a ríos, y genera residuos, muchos de ellos peligrosos. Óxidos de azufre y de nitrógeno, metales pesados, benceno, tolueno, hidrocarburos aromáticos policíclicos, están dentro del enorme abanico de contaminantes emitidos. Por no hablar de las emisiones de CO2, principal gas de efecto invernadero, que se producen al quemar el petróleo (del orden de una tonelada de petróleo produce tres toneladas de CO2).

La insostenibilidad de este modelo energético dominante es algo reconocido por todos, no sólo porque se basa en combustibles fósiles con fecha de caducidad, que representan más del 80% del consumo energético mundial, sino también porque las agresiones ambientales y los conflictos sociales que arrastra son de todo punto intolerables.

En un año consumimos los combustibles fósiles que a la Tierra le costó almacenar como depósito geológico un millón de años. Con el barril del petróleo a 130 dólares y con el cenit del petróleo alcanzado y superado el declive del petróleo es irreversible.

En el caso del hundimiento del petrolero Prestige y la consiguiente marea negra de hace 10 años, además de las responsabilidades evidentes de aquellas mentes lúcidas que decidieron alejar un buque cargado de fuel en pleno temporal y con una grieta abierta hacia mar abierto, en la base de esa tragedia se encuentra un modelo energético que en palabras de la Asociación de Productores de Energías Renovables "se ha revelado incapaz de llevar energía a tres cuartas partes de la humanidad, que es el principal responsable del Cambio Climático, que arremete constantemente a nuestro medio ambiente, se presenta todavía como el más económico cuando lo que hace es externalizar sus costes trasladando la factura de los daños que causa a la sociedad".

Daniel López Marijuan, Ecologistas en Acción de Andalucía.