Concentración contra la especulación inmobiliaria

La Coordinadora en Defensa del Medio Rural y Litoral, Ecologistas en Acción y el Centro Social-Casa de Iniciativas, aprovechando la Feria Inmobiliaria del Turismo Residencial que se celebra en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Málaga este fin de semana, han organizado este sabado una concentración, en contra de la especulación inmobiliaria y la precariedad laboral.

La concentración ha durado dos horas (hasta las 1:30 pm), y a ella han asistido unas 150 personas de los diferentes colectivos organizadores, además de personas afectadas por las distintas problemáticas especulativas, todas ellas relacionadas con el Desarrollismo Urbanístico, que se manifiesta en proyectos como la Autopista de Las Pedrizas; Aeropuertos de Jimena y Antequera; Canteras de Alhaurín, Mijas o Antequera; presas y trasvases; proyectos todos ellos, necesarios para sostener este descontrol y sobre todo, como abanderado de ellos, la proliferación de campos de golf, acompañados con urbanizaciones y apartahoteles camuflados como hoteles.

Se podían ver pancartas con lemas como: "Golf=Destrucción"; "Turismo Residencial =Colonización"; "Stop trabajo precario", etc. Ha babido música y juegos malabares. También se han llevado a cabo parodias de promotores haciendo operaciones inmobiliarias de dudosa legalidad con políticos corruptos de turno; y partidas de golf dando bastonazos a pelotas con lemas pintados como: vivienda, agua, empleo, desarrollo sostenible, agricultura, espacios naturales...

El turismo residencial y de golf, uno de los tratados en esta Feria, promueve proyectos que destrozan importantes zonas naturales, agotan y contaminan los recursos hídricos, impiden el acceso a la vivienda y al suelo agrícola, acabando con la cultura y folclore local, privatizando el campo a favor de unos privilegiados, ayudan a cerrar los negocios locales con los centros comerciales que acompañan estos proyectos y expanden la precariedad como modelo de empleo.

Los proyectos de golf normalmente van unidos con urbanizaciones, compensando así la baja rentabilidad real de los campos de golf; o como últimamente se está poniendo de moda, con hoteles que son convertidos en aparthoteles, para que así cuelen dentro de los requisitos que exigen los municipios, mucho más restrictivos con las urbanizaciones; aunque esto último en algunos ayuntamientos es resuelto mediante la recalificación de terrenos, y la consiguiente e irónica Declaración de Utilidad Pública e Interés Social.

A la vez, ese "desarrollo" hace que la precariedad en los trabajos, y la temporalidad e informalidad en la contratación se hayan vuelto hegemónicas; condenando así a los jóvenes al obligado destino de trabajador precario en la construcción y en el sector servicios, con jornadas de más de 10 horas diarias, y en unas condiciones de seguridad lamentables, y a tener siempre contratos temporales, es decir a no tener nunca claro cuál va a ser su futuro.