Rechazo de la ubicación de un parque eólico

La decisión de la Junta de Andalucía de autorizar la instalación de un parque eólico en el único enclave forestal bien conservado del término municipal de Osuna, revela la poca sensibilidad de conservación de los valores naturales de nuestros políticos.

En medio de un territorio que ha perdido la referencia de su vocación forestal por su dedicación a la agricultura, La Gomera es el último bosque mediterráneo con sus elementos faunísticos y botánicos prácticamente intactos, que la decisión de la Consejería de Medio Ambiente se va a encargar de alterar irreversiblemente para siempre.

El equilibrio del ecosistema compartido por encinas, madroños, buhos reales y tejones, va a ser totalmente modificado por la aparición de caminos de 11 metros de ancho, plataformas de 500 m2 y aerogeneradores de 120 metros de alto.

El uso actual de este enclave por senderistas y vecinos ursaonenses como lugar de esparcimiento y de reencuentro con la naturaleza pasará a contabilizarse como una gran perdida de actividad de ocio en la naturaleza.

Ecologistas en Acción de Osuna defiende la utilización de la energía eólica como alternativa a las fuentes de producción energéticas contaminantes, pero no puede apoyar una instalación que para generar beneficios ambientales primero tiene que destruir el medio ambiente bien conservado existente.

Las medidas correctoras preveen el trasplante de los árboles a eliminar, pero es de sobra conocido la dificultad que entraña la supervivencia en trasplantes de árboles de gran porte, nada más hay que comprobar los resultados en las obras de la autovía de la ruta de la plata por ejemplo. Un árbol se puede cambiar de sitio en un día pero un bosque necesitaría cientos de años para conseguir su estadio climático como el que posee La Gomera.

Los ecologistas proponen el cambio de ubicación de los aerogeneradores que podrán producir energía renovable en cualquiera de los cerros cercanos a La Gomera, donde no destruirán ningún bosque, siempre que haya garantía de no perjudicar el paso de grandes aves rapaces y planeadoras, y solicita al Ayuntamiento de Osuna que no conceda autorización para dicha instalación a cambio de dinero, que en su caso potencie más aún La Gomera como lugar que proporcione ingresos municipales sin destruirlo.