Manifiesto contra Músicos por la Naturaleza

Organizaciones ecologistas y sociales [1] se unen para denunciar un festival que consideran un negocio para limpiar la nefasta imagen de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

La Junta de Castilla y León, lejos de actuar como un garante de la conservación de la naturaleza, ha desertado del cumplimiento de sus obligaciones urbanísticas y medioambientales, fomentando el sistemático incumplimiento de nuestro ordenamiento jurídico. Es decir, el Gobierno autonómico de Castilla y León se ha convertido en el primer y peor enemigo del medio ambiente de la Comunidad Autónoma defendiendo y alentando cuantos proyectos especulativos puedan cruzarse por la imaginación de los promotores más codiciosos y desaprensivos. El desparpajo y la permanente insistencia en defender sólo la especulación urbanística les ha llevado a avalar proyectos como el de la macrourbanización de Las Navas del Marques o el proyecto de estación de esquí de San Glorio, y en estos casos ha tenido que ser la Justicia la que ha parado la materialización de planes que atentaban salvajemente contra espacios naturales protegidos.

Se da la paradoja de que la Junta de Castilla y León, a sabiendas de la impresentable política medioambiental que ejecuta, necesita “limpiar” su imagen y para ello crea la Fundación Patrimonio Natural, un ente de naturaleza “privada” aunque nutrida con fondos públicos. Esta Fundación es en realidad una tapadera para, con unos supuestos fines, promocionar la conservación de los espacios naturales, pero únicamente se la conoce por organizar estos conciertos a las mismas puertas de la Sierra de Gredos, un Parque Regional protegido por la Ley 3/1996, de 20 de junio. Además, este espacio está protegido por la Unión Europea como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Es palpable el desinterés de la Junta de Castilla y León en la protección efectiva de los espacios naturales de nuestra Comunidad Autónoma. El siguiente ejemplo pone de manifiesto lo dicho. La Ley que declaró el Parque Regional de la Sierra de Gredos en 1996 dice textualmente: “La Junta de Castilla y León aprobará en el plazo de un año el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Regional”. Este Plan es el instrumento legal que tiene que regular, entre otras cosas, las actividades recreativas que pueden o no realizarse en el Parque. A día de hoy, 12 años después de la declaración de Gredos como espacio natural protegido, la Junta de Castilla y León todavía NO ha aprobado el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). Esta cuestión pone en evidencia la larga trayectoria de desidia y de desprecio hacia la naturaleza por parte de los responsables de medio ambiente del Gobierno autonómico.

El objetivo que ésta alega para organizar el concierto en Gredos es “promocionar la riqueza natural de Castilla y León con el fin de aumentar el número de visitantes, al tiempo que se conciencia a la población de la importancia de disfrutar de la naturaleza preservando los recursos naturales”. Esta afirmación es totalmente contradictoria con lo que recoge la propia Junta de Castilla y León en su página web, al afirmar que el principal factor de vulnerabilidad del Parque Regional de Gredos es la “alta presión turística”. Resulta evidente que la promoción de la naturaleza nunca se puede hacer a costa de la propia naturaleza.

La insensatez de la Administración regional y de la propia Fundación Patrimonio Natural les lleva a actuar como auténticos kamikazes. Resulta sorprendente que sean ellos los que se dediquen a organizar en Gredos eventos masivos en una época de alto riesgo de incendios forestales con una climatología caracterizada por las altas temperaturas y por la posible formación de fenómenos tormentosos con aparato eléctrico. El riesgo de incendio se vería incrementado por la presencia de miles de personas en el concierto y sus zonas aledañas, y donde una sola negligencia puede provocar graves consecuencias para las personas y para el Parque de Gredos.

Téngase presente que en los términos municipales del Parque Regional de Gredos se produjeron 340 incendios desde el 1 de enero de 2000 a 31 de diciembre 2005, de los que 46 % fueron incendios intencionados y 11% se ocasionaron por aparato eléctrico. A final del verano de 2005 se produjo un grave incendio de casi 1.000 hectáreas a tan sólo tres kilómetros de la zona elegida para el concierto, y en la que ardieron importantes áreas de matorral, pastizales y turberas. Este incendio tardó en extinguirse varias semanas ante la alarma de la población del entorno, que veía cómo una zona de alto valor ecológico caía pasto de las llamas.

Por todo lo apuntado, estamos convencidos de que la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Patrimonio Natural, intenta utilizar la imagen de artistas como Bob Dylan o Amaral para unos fines contrarios a la conservación de la naturaleza, un organismo que usa el eco-márketing para intentar lavar su imagen y su pésima gestión de los espacios naturales protegidos en Castilla y León. La organización sólo buscará el engaño a los artistas y la foto de alguno de ellos con el político de turno. Es su único objetivo. Confiamos en que los propios artistas no permitan que su imagen y su música sean utilizadas para contribuir a unos fines que claramente no son los estrictamente conservacionistas.