La turbidez del Guadalquivir agrava la sequía de la Cuenca

Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, para luchar contra la turbidez y la salinidad del tramo bajo del río, está desembalsando mayor volumen de agua que otros años en esta misma época. Si se mantienen los niveles de desembalse se empleará más agua de la que permite el Plan de Sequías, y puede hacer disminuir peligrosamente las reservas de la cuenca.

La cuenca del Guadalquivir se encuentra, según el vigente Plan de Sequías, en situación de emergencia. Las reservas de agua en esta Demarcación, tras tres años de dura sequía, están muy mermadas, y este año se han vuelto a imponer restricciones a determinados cultivos. En este sentido, el cultivo más afectado es el arroz de la marisma del Guadalquivir, que dada la escasez de recursos ha visto reducir su superficie a la mitad.

Pero además este año, al problema de la sequía, se le ha unido la elevada turbidez y el aumento de salinidad del bajo Guadalquivir, que dificulta el riego del arrozal y está teniendo notables impactos sobre los ecosistemas del río y las pesquerías de la desembocadura.

Para hacer frente a esta situación la Confederación Hidrográfica está desembalsando mucha más agua de la habitual en estas fechas para reducir la elevada turbidez del río y disminuir la salinidad que presenta el bajo Guadalquivir. Ecologistas en Acción considera que esta decisión compromete el cumplimiento del plan de Sequía que sólo permite, gracias a diversas reasignaciones, desembalses de 200 hm3 hasta septiembre.

El año pasado, a lo largo de la campaña de riego del arrozal se empleó 200 Hm3 para regar la mitad de la superficie. Hace un año a estas fechas se habían desembalsado 30 Hm3 –un 15 % del total- sin embargo, en esta campaña de riego, que dada la situación de emergencia de la cuenca sólo permite usar 200 Hm3 para regar igualmente la mitad del arrozal, ya se han desembalsado 70 Hm3 –un 35 % del total-. Ante esta situación sólo cabe dos opciones, o se incumple el Plan de Sequía y el acuerdo de la comisión de desembalse, o no habrá agua para el arrozal.

Parece que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, para luchar contra el problema de la turbidez y la salinidad, está dispuesta a tirar las reservas hídricas por la ventana, sin ser capaz a la vez de dar una explicación lógica y fiable a los problema que padece el estuario.

Desde Ecologistas en Acción dudamos seriamente que, de mantenerse estos niveles de desembalse, pueda cumplirse con los límites que establece el Plan de Sequía y el acuerdo de la Comisión de Desembalse, por lo que exigimos a Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que aclare la situación.

Ecologistas en Acción ya advirtió en la comisión de seguimiento del Plan de Sequía que con 200 Hm3 no se puede dar garantías de riego para el 50% del arrozal, dada la dependencia de este cultivo del nivel de las mareas y de los dragados que se hayan realizado. Los arroceros han acusado al Puerto de Sevilla de los elevados niveles de salinidad que se están registrando en las tomas de riego, y hay unanimidad en que las mareas están siendo mayores, y han contribuido a que los sólidos en suspensión que arrastra el río no se diseminen con la rapidez acostumbrada.

Por todo ello, sequía, turbidez y salinidad, los desembalses necesarios para permitir el riego parece que van a ser de casi el doble de los del año pasado, por lo que, o bien se riega sólo la cuarta parte, o se tendrá que desembalsar más agua de la acordada. Ecologistas en Acción estará atento para que se cumpla el Plan de Sequía ya que desembalses mayores a los acordados ponen en riesgo abastecimientos a la población y el mantenimiento de unos mínimos caudales ambientales.