Las hogueras de San Juan pretexto para la quema de residuos

Un año más, la situación de caos se ha vuelto a apoderar del campo almeriense, la quema de residuos se ha generalizado en todos los municipios donde existen invernaderos, principalmente en el poniente de Almería, donde un elevado número de agricultores desaprensivos han vuelto a convertir el campo en un vertedero descomunal al que han pegado fuego cometiendo un grave atentado ambiental y un grave atentado contra la salud de todos los ciudadanos.

Como todos los años, los servicios de bomberos del poniente, protección civil, policía local, guardia civil, y otros iniciaron a primeras horas de la tarde una labor abnegada tratando de controlar una situación que siempre se va de las manos, la quema ilegal de residuos agrícolas, de una forma gratuita una vez más trabajadores en el desempeño de sus funciones ponen en peligro su vida para apagar incendios que no deberían de haberse producido, una vez más la atmósfera de Almería se vuelve irrespirable provocando en numerosos ciudadanos situaciones de alarmas sobre su salud.

Ecologistas en Acción lleva varios años denunciando esta locura, la falta de previsión de las diferentes administraciones, y la falta de una política seria que resuelva de una vez por todas el cáncer que se ha instalado con los residuos agrícolas ha vuelto a provocar que se hayan realizado salidas casi constantes para extinguir incendios causándose un gran perjuicio a los servicios públicos.

Lo más peligroso de la barbaridad que se ha cometido es la contaminación por dioxinas, pues además de estar quemándose restos vegetales se están destruyendo residuos plásticos y envases de agroquímicos.

El mismo informe afirma que una de las principales fuentes de generación de dioxinas son la incineración de residuos.

Mientras en el resto de Europa se buscan soluciones para frenar la creciente contaminación por dioxinas, la sociedad española permanece ajena a este peligro. Las administraciones no solamente lo ignoran, sino que además en casos como los que ahora denunciamos los responsables políticos cierran los ojos.

Ecologistas en Acción de Adra, exige que se aplique con urgencia medidas orientadas a resolver definitivamente la gestión de los residuos agrícolas procedentes de los invernaderos.

  1. Se diseñen planes de actuación, ante las hogueras futuras, entre los servicios públicos como Bomberos del Poniente y Protección Civil con las autoridades locales, provinciales y autonómicas, para que estos hechos no se vuelva a repetir.
  2. Que se apliquen partidas presupuestarias desde el gobierno autonómico y estatal para acometer las labores de descontaminación del campo (vertederos agrícolas ilegales y legales pero mal gestionados). Que se construyan plantas de tratamiento y las infraestructuras necesarias dentro de la fórmula de las 3 R: Reducción de residuos, reutilización y reciclaje.
  3. Que al igual que ocurre con los residuos urbanos se aplique una tasa a todo el sector agrícola (agricultores, comercializadores, industria auxiliar, etc.) suficiente como para afrontar el gasto de la recogida y tratamiento de los residuos agrícolas.
  4. Iniciar el desarrollo de las infraestructuras necesarias para la recogida selectiva de los residuos, así como las plantas de tratamiento para que estos residuos puedan reciclarse y obtener abonos orgánicos.
  5. Limpiar de residuos el campo, y que el gasto sea asumido por los infractores.
  6. Que se apliquen duras sanciones a los que no respeten las normativas sobre residuos.
  7. Desarrollar la normativa necesaria que considere a la agricultura intensiva de invernadero como suelo industrial agrícola.
  8. Ampliar la financiación y apoyo a los grupos de investigación que traten sobre la mejora de la agricultura y la solución de sus problemas, buscando calidad de los productos, calidad de vida para agricultores y resto de ciudadanos e independencia de las empresas multinacionales.

Es necesario que esta situación no se vuelva a repetir pues no es admisible desde ningún punto de vista que la salud de los almerienses se ponga en peligro por culpa de desaprensivos o de la ineficacia de nuestras instituciones locales, provinciales, autonómicas y estatales.

Si la gestión de los residuos agrícolas no se resuelve las amenazas a la producción agrícola y a la salud de los almerienses serán cada vez mayores y más crónicas.