Buen trabajo en materia ambiental a cargo de la Fiscalía

El equipo humano y profesional asignado a medio ambiente en la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Córdoba lleva desempeñando en los últimos años un trabajo de enorme mérito y eficacia en la lucha contra los delitos medioambientales en nuestra provincia y, en especial, los relativos a la ordenación del territorio.

Dicho trabajo ha tenido un doble efecto. Por una parte, ha comenzado a dar sus frutos en multitud de actuaciones que han conseguido corregir, al menos en parte, los múltiples ataques que contra el medio ambiente se cometen a diario. Especialmente, desde Ecologistas en Acción reconoce la labor en la persecución de los delitos relativos a la ordenación del territorio. Evidentemente, son éstos, cometidos por particulares o administraciones públicas, los más evidentes y graves.

Por otra parte, esta honestidad en el trabajo de la sección de Medio Ambiente de la Fiscalía de Córdoba no ha pasado desapercibida a nivel nacional, alcanzando un expreso reconocimiento en la última memoria anual del Ministerio Público.

El trabajo que se está desarrollando desde la Fiscalía de la Audiencia Provincial deja en evidencia y bajo sospecha a las Administraciones Públicas que tienen la responsabilidad de titular el territorio conforme a la planificación urbanística y territorial, y que sin embargo, se han dedicado mayormente a mirar hacia el otro lado, mientras el término municipal de Córdoba era machado literalmente por especuladores y parcelistas.

Por todo ello, desde nuestra asociación sólo nos queda felicitar a los fiscales y mostrarle todo nuestro apoyo en la lucha contra los delitos cometidos contra nuestra naturaleza.

Ecologistas en Acción veníamos reclamando desde hace años que dada la especial complejidad tanto de la normativa urbanística y ambiental como de los procedimientos penales en los que son tramitados, la creación de una Fiscalía específica que trabajase a través de la formación y motivación necesarias, que en el caso de Córdoba, ha recaído en manos de dos personas que por su calidad profesional y humana, no cabe sino considerarlas idóneas para el puesto que actualmente ocupan. El tiempo nos está dando la razón.