Reinicio de las obras del embalse de Castrovido

Desde principios de agosto se han reiniciado las obras del pantano de Castrovido (Burgos) en la cabecera del río Arlanza, iniciándose la construcción de una presa en la cola del embalse, no contemplada en el proyecto aprobado, y que incrementará sustancialmente el impacto de la obra, al ubicarse en una zona de gran valor natural.

Este proyecto, gestado en 1995 por la C.H.del Duero , ha soportado diferentes revisiones y todo apunta a un desenlace disparatado ante la irresponsabilidad de la Administración Ambiental. Recortado en 1999 por la ministra Tocino de 111 a 82 hm3 anulando trasvases de subcuenca, fue uno de los caballos de batalla del movimiento ecologista, puesto que incluso en versión más reducida afectaba gravemente a zonas de alto valor ambiental en la Sierra de la Demanda-Sistema Ibérico, siendo además el río Arlanza uno de los pocos ríos con entidad de la península sin intervenir para modificar su régimen de caudales naturales.

Sometido el proyecto a revisión en base a la Directiva Marco del Agua, el extinto Ministerio de Medio Ambiente anunció el 19 de abril de 2006 oficialmente un modificado del proyecto para reducir su volumen a 48 hm3 , bajando su cota de 1045 a 1032 m y renunciando a la construcción de una presa de cola que afectaba negativamente a la localidad de Palacios de la Sierra. Esta segunda presa no tenía otra función que esconder una cantera a cielo abierto en el propio lecho del río de donde se pensaban extraer los áridos necesarios para la construcción del muro principal de 635.000m3 de hormigón cercano a la localidad de Terrazas, 17 kms aguas abajo de la extracción. Para el transporte de los áridos se ejecutó una carretera para tráfico pesado junto al lecho del río y en pleno Parque Natural de la Sierra de la Demanda, afectando gravemente a dos Lugares de Interés Comunitario (LIC´s) declarados de acuerdo con la Directiva Europea de Hábitats y produciendo daños importantes a la fauna y flora protegida. Sorprendentemente, hace diez días se iniciaron las obras de construcción de la presa de cola que había sido desechada, sin mediar notificación pública de modificado de proyecto, produciendo un gran impacto ambiental, al ubicarse en un área de gran valor natural y fragilidad.

Por otra parte, las razones por las que se construye este embalse son inventadas. No existe ningún Plan de Regadío asociado, ninguna localidad de la cuenca ha solicitado suministro para agua de boca del mismo y las supuestas catastróficas inundaciones que el Arlanza provocaba han desaparecido tras limpiezas puntuales del cauce ordenadas por la confederación Hidrográfica del Duero. Además, las inundaciones afectaban mayormente a construcciones situadas dentro del dominio público hidráulico que, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Aguas y en la de plan Hidrológico Nacional, deberían ser demolidas.

Ecologistas en Acción exige a la ministra de Medio ambiente que ordene la paralización inmediata de las obras de la presa de cola de Castrovido, se restaure el área afectada, y se deseche definitivamente su construcción.