Prohibición de munición real en el campo de Cerro Muriano

Las Administraciones Públicas han optado por seguir adoptando medidas de extinción pasiva, que no de prevención, ante el constante y evidente riesgo de incendio forestal que implica mantener operativo un campo de maniobras militares rodeado de zonas urbanas y de espacios de interés ambiental. La apertura de nuevos cortafuegos y la ampliación de los existentes, elevan el impacto ambiental, ya de por si extraordinario, del campo de maniobras de Cerro Muriano (Córdoba)

Una línea cortafuegos no es actuación preventiva, como nos quieren hacer creer desde hace décadas las Administraciones Públicas. Es una acción encaminada a la extinción, consistente en introducir discontinuidades en las masas vegetales, de manera que dificulte el avance del fuego, disminuya su velocidad y facilite el acceso a las cuadrillas de bomberos forestales, en los casos que sean posibles.

Para la ampliación y apertura de los cortafuegos en el perímetro del campo de maniobras de Cerro Muriano (Córdoba) se ha utilizado maquinaria pesada. Su utilización ha conllevado la eliminación de todo tipo de vegetación y la remoción de las capas superficiales del suelo en una franja de más de 60 metros de ancho, en laderas con más del 30 % de pendiente. La consecuencia más inmediata es la pérdida de suelo y un brutal impacto sobre el paisaje. Por otra parte, resultan abrumadoras las evidencias que cuestionan la eficacia de este tipo de actuaciones de extinción pasiva, máxime, si consideramos el grave impacto ambiental asociado. Sin ir más lejos, en el gravísimo incendio forestal del año pasado, el fuego traspaso con pasmosa facilidad los cortafuegos existentes por esas fechas, ante la mirada de resignación de las cuadrillas del INFOCA.

A pesar de todo, han optado por la misma receta, a sabiendas que puede favorecer la generación de una falsa sensación de protección, pudiéndose convertir en auténticas trampas letales para el personal de extinción en un primer término, y en segundo, para las personas residentes en la barriada de Cerro Muriano y en las urbanizaciones en vía de legalización que han florecido al amparo del espacio urbano mencionado.

Ecologistas en Acción exige la prohibición del uso de munición real en el campo de Cerro Muriano, la retirada y limpieza de los restos de explosivos, y la conversión de la citada instalación en un espacio destinado al disfrute público.

Prevención en materia de incendios forestales, es adoptar medidas que incidan sobre el origen, la causa que originan cada uno de los incendios forestales. Para ello la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, ha invertido en medios técnicos y humanos específicos para la determinación de las causas de los incendios forestales que se originan en la comunidad autónoma.

Ecologistas en Acción considera que permitir el uso de munición real en el campo de adiestramiento de Cerro Muriano es una temeridad e irresponsabilidad de las Administraciones Públicas, de todas y cada una de ellas.

Del Ministerio de Defensa por obcecarse, al mantener operativo un campo de maniobras rodeado de zonas urbanas, infraestructuras de comunicación y espacios naturales protegidos. La Junta de Andalucía por callar y obedecer, cuando la mayoría de los técnicos que trabajan en el INFOCA desde hace años, son conscientes que la única solución eficaz y razonable es la prohibición del uso de munición real. Igualmente los políticos municipales de Obejo y Córdoba, son cooperantes y responsables al consentir una situación de inseguridad y vulnerabilidad perfectamente evitable para sus vecinos.