Nueva mina encima del Guadiamar

El Boja de 29 de septiembre recoge la admisión definitiva del permiso de investigación "salomé" a Cobre Las Cruces. Ecologistas en Acción exige que en lugar de nuevos permisos se les obligue a sellar definitivamente el acuífero y a restaurar la corta de Las Cruces.

La nueva mina estaría situada entre Aznalcóllar y Gerena, a menos de 1 km de la abandonada mina de Los Frailes, en el único tramo del Guadiamar que no sufrió la contaminación del vertido de Boliden y nuevamente encima del acuífero Niebla-Posadas.

Sus vertidos contaminantes tendrían que ir forzosamente al Guadiamar, afectando directamente al Corredor Verde y a las marismas del Parque de Doñana, por lo que todos los millones de euros de dinero público que se han gastado en estos últimos 10 años no valdrían para nada. Los vertidos de proceso serían desviados hacia las instalaciones de las Cruces con lo que se doblarían los vertidos en el estuario del Guadalquivir.

Los antecedentes de esta multinacional minera son que en apenas un año de actividad en el yacimiento de Las Cruces ha contaminado con arsénico el acuífero del que bebían entonces los ciudadanos de Gerena, se les ha caído la corta minera por no cumplir con las condiciones establecidas en su permiso minero, y se les ha derrumbado también el depósito de residuos tóxicos y peligrosos.

Con este currículum, la Consejería de Innovación debe vetar para siempre a la multinacional canadiense Inmet Mining, ¿Alguien podría imaginar que alguna administración minera de España concediera un permiso de mina a Boliden, después de lo de Aznalcóllar?, y en lugar de darle más permisos, debe revocar la concesión minera y obligar a la empresa a restaurar la mina de las Cruces en base a la multitud de incumplimientos que ha realizado, alguno de los cuales ya han sido calificados como delito ambiental por la fiscalía de medio ambiente.