El uranio en la comarca de Molina, nuevo desafío de una multinacional

Ecologistas en Acción de Guadalajara ha presentado alegaciones a los proyectos Aragoncillo I y II que pretenden sondear la sierra de Aragoncillo en busca de uranio.

El Proyecto del Permiso de Investigación tiene como objetivo la localización y la Evaluación de áreas de interés para la posible explotación de minerales de Uranio. El promotor es Minera de Río Alagón S.L., y pretende llevar a cabo los sondeos y captaciones necesarias para la comprobación de la existencia de uranio para la industria civil nuclear, en 432 cuadrículas mineras, afectando a los siguientes términos municipales: Anquela del Ducado, Aragoncillo, Establés, Maranchón, Selas, Corduente, Herrería, Molina de Aragón, Pardos, Rillo de Gallo, Tartanedo y Torrubia, todos ellos en la provincia de Guadalajara.

Los trabajos se desarrollaran en tres fases:
- Fase I: Durante los tres primeros meses, evaluación de los trabajos realizados por la JEN y ENUSA en los años 1972-1979 y 1980-1982 prestando, con especial atención a las mineralizaciones en sondeos, leyes de U308, potencia, extensión y clasificación de zonas prioritarias. Para verificar los resultados de los trabajos evaluados se realizará un seguimiento detallado de los afloramientos y de las anomalías.
- Fase II: En la «zona de prioridad-1», realización de sondeos de cierre y toma de muestras para análisis de U308, lixiviación y concentración.
Deberá incluir si es preciso realización de sondeos en la fase siguiente.
- Fase III: En principio no se prevé realizar sondeos en tanto no se tengan los resultados de la investigación en las Fases I y II. No obstante se programan sondeos sin marcar en el Plano de Labores. En esta Fase se contemplan muestreos de varias toneladas de mineral para estudios industriales en planta piloto de lixiviación y concentración, para ello se determinará el lugar de muestro, la cantidad y el mecanismo a emplear en la toma de muestras.

El informe final deberá recoger todos los resultados de los trabajos realizados durante los tres años de investigación, los trabajos precedentes, el modelo de explotación, el informe de impacto ambiental y la viabilidad económica.

El Permiso de Investigación se localiza dentro de los límites de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC) «Parameras de Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo», espacios considerados como Zonas Sensibles según la Ley 99/1999, de 26 de mayo, de Conservación de la Naturaleza en Castilla-La Mancha, afectando a Hábitats y Elementos Geomorfológicos de Protección Especial, que en la zona se localizan: formaciones de rebollar centro-ibérico (Luzulo forsteri-Quercetum pyrenaicae Rivas Martínez 1963), sabinar albar (Junipero thuriferae-Querceto rotundifoliae Rivas Martínez 1987), bosques relícticos de tipo eurosiberiano (acerales Cephalantero rubrae-Quercetum faginae Rivas-Martínez in Rivas Godoy et al 1960 corr. Rivas Martínez 1972), constituyen Hábitats de Protección Especial. Elementos geológicos como las crestas apalechenses (entre los municipios de Selas y Establés) también son consideradas Elemento Geomorfológico de Protección Especial según la Ley 9/1999, de 26 de mayo, de Conservación de la Naturaleza en Castilla-La Mancha.

Asimismo los trabajos del Permiso de Investigación integra a los siguientes Montes de Utilidad Pública inventariados dentro del Catálogo de la Provincia de Guadalajara: «Dehesa Boyal» (GU-114), «Las Cagigadas» (GU-115), «Hontanar, Peña Usera y Veguillas» (GU-139) y «Dehesa de Valdelaguer» (GU-189), y el Monte de Utilidad Pública Consorciado nº 6012, montes que albergan importantes masas boscosas.

Las formaciones boscosas de diversas especies son la nota dominante que caracteriza los municipios de Anquela del Ducado, Corduente, Establés, Selas y Tartanedo. Las tierras forestales ocupan la mayor parte de la superficie del territorio de estudio y son tres los grandes grupos en que pueden dividirse. Por un lado, los bosques de quejigo (Quercus lusitanica) y de rebollo (Quercus pyrenaica), sobre terrenos calizos y con pendientes elevadas, cubren la superficie de la Sierra de Selas, acotados por los intereses económicos que han favorecido las formaciones de pinar. Estas especies presentan escaso porte como consecuencia de la adaptación y aparecen generalmente acompañadas de un matorral formado por aulagas (Genista scorpius), jaras (Cistus ladanifer), tomillo (Thymus zygis) y brezo (Erica arborea).

Al norte y al sur de estos bosques encontramos formaciones abiertas de sabinar (Juniperus thurifera) y fundamentalmente grandes superficies de especies con aprovechamiento económico como el pino resinero (Pinus pinaster), con un sotobosque bien desarrollado y pino silvestre (Pinus sylvestris), con un sotobosque muy escaso que en zonas llanas y húmedas da lugar a praderas. En las vegas y en las tierras más próximas a los núcleos urbanos las tierras son cultivadas con trigo y cebada, y girasol en menor medida.

Las formaciones de ribera aparecen en algunos tramos de río con especies como el chopo (Populus sp.), el fresno (Fraxinus angustifolia) o el mimbre (Salix fragilis).

La zona objeto del proyecto contiene un alto interés conservacionista por algunas especies que nidifican o transitan por la zona, como el alimoche (Neophron percnopterus), el águila real (Aquila chrysaetos), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el búho real (Bubo bubo), el buitre leonado (Gyps fulvus), el sisón (Tetrax tetrax) o la alondra de Dupont (Chersophilus duponti). Otros grupos como los mamíferos están aquí bien representados con citas de nutria (Lutra lutra), gineta (Genetta genetta), tejón (Meles meles) o varias especies de murciélagos
como el murciélago de cueva (Miniopteris schreibersi).

El promotor del permiso de investigación, presenta dos únicas alternativas que afectan directamente al Espacio Natural Protegido LIC y ZEPA. Sabe el promotor y la administración que este proyecto no tiene cabida por incumplimiento del artículo 6 de la Directiva Hábitat.

Los trabajos se van a llevar a cabo a lo largo de tres años. El promotor solo habla de medidas correctoras para la contaminación acústica de los camiones. Sin embargo, las calicatas y sondeos que se llevaran a cabo por maquinaria pesada específica genera ruidos extremos que superarían con creces la normativa vigente (Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido). Según el mapa de puntos para sondear que se realizará mediante perforaciones con obtención de testigo supone importantes riesgos sobre un espacio natural protegido, que mermaría su riqueza ecológica.

Los riesgos e impactos que conllevaría serían: alta contaminación acústica por el ruido de la maquinaria especifica de perforar, riesgos de derrame de grasas y aceites, utilizados por la maquinaria especial, utilización de agua y lodos para las perforaciones, con los riesgos de contaminación de suelo y aguas. Por último tendríamos que hablar de los accesos para llevar a cabo los sondeos: la maquina es de gran proporción y necesita espacios amplios, además de la plataforma que se habilitaría para la perforación.

Este proyecto podría generar contaminación de aguas subterráneas y superficiales por los vertidos ocasionales y/o accidentales de lodos, grasas y aceites.

La empresa promotora del permiso de investigación no habla de que la extracción de este mineral produce siempre liberación de gas radón en grandes cantidades, así como polvos contaminantes, que provocan la contaminación de suelos y cursos de agua. El polvo de cualquier mineral de Uranio resulta extremadamente peligroso para la salud, incluso cuando su radiactividad es muy baja. Las construcciones y obras que se realicen en sus proximidades, y por supuesto, cualquier actividad minera (incluso de áridos), deben evitar al máximo la exposición a polvo de mineral de Uranio aunque éste sólo esté presente en muy bajas concentraciones. Esta problemática es bien conocida por las autoridades, y en especial por el Consejo de Seguridad Nuclear, aunque no siempre se comunican con los más afectados. Los trabajos que se lleven a cabo en los próximos años pueden producir que trabajadores y vecinos de los pueblos afectados superen las dosis permitidas por la legislación vigente, creando un verdadero problema de salud pública.

Ecologistas en Acción de Guadalajara ha tenido conocimiento de la existencia de una asociación denominada “Asociación para Residentes en las Proximidades de Yacimientos de Uranio” cuyo principal objetivo es demostrar el elevado numero de canceres en las zonas de minería del uranio en España, En la actualidad se encuentran investigando la radiactividad de varias localidades, y su influencia en la salud de los habitantes más afectados. Muy especialmente, estan interesados en la detección de cualquier manifestación de cáncer, silicosis, enfermedades óseas y dolores de huesos, y nefríticas en riñones que pueda relacionarse con la presencia, influencia o contacto eventual con minerales de Uranio .

La epidemiología oncológica, es decir, el estudio estadístico del cáncer y su fenomenología sanitaria , demuestra que los riesgos cancerígenos son mucho mayores en la minería del Uranio , que en las centrales nucleares. Los yacimientos de Uranio están próximos a poblaciones que en muchas ocasiones ignoran las más elementales medidas de precaución y por lo general no hay una vigilancia sanitaria especial. .

Actualmente se están realizando numerosos estudios bioestadísticos por parte de autoridades sanitarias y el Consejo de Seguridad Nuclear . En nuestra opinión, los yacimientos de Uranio, la población más próxima y su turismo, merecen una especial atención por lo que tratamos de contactar con personas físicas residentes en los municipios cercanos a mineralizaciones radiactivas para ofrecerles información y, si lo desean, representación ante las autoridades para pedir un eficaz seguimiento y la pronta alerta ante cualquier anomalía sanitaria.

Ecologistas en Acción de Guadalajara ha pedido a la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente que archive y paralice estos proyecto por el alto impacto ambiental que conllevarían.




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