Contra las urbanizaciones en Los Alcornocales

En el día de ayer, diferentes colectivos protagonizaron un acto de protesta en la celebración del Pleno Municipal que se celebró en el Ayuntamiento de Jimena de la Frontera.

Este acto, de carácter pacífico, ha tenido como intención, hacer llegar a la opinión pública la vía de “marbellización urbanística” que está adoptando el gobierno de este municipio.

En dicho pleno, entre otros asuntos a tratar, se ha llevado la aprobación definitiva de tres proyectos de índole urbanística que han generado bastante polémica e irregularidades en los últimos meses.

Estos proyectos tienen el suficiente calado como para llegar a la conclusión de que el Ayuntamiento de Jimena, cuando se trata de ciudadanos de a pie, aplica la legislación urbanística con el máximo rigor, incluso negando licencias y precintando construcciones; y cuando se trata de pudientes, el trato es benévolo y de amiguismo.

Dos de los proyectos de construcción tienen que ver con sendas construcciones de lujo, para recreo en el Parque Natural de los Alcornocales.

El primero de ellos está ubicado en la finca “La Bordalla”, con una construcción ilegal de más de 300 metros cuadrados de vivienda y 500 metros cuadrados de naves agrícolas.

Decimos posible construcción ilegal por la sencilla razón de que cuando se construyó en 2005, los metros permitidos para vivienda y nave eran de 150 y 300 m2 respectivamente.

Además de ello, se hizo vulnerando el procedimiento administrativo hasta tal punto que la propia Delegación Provincial de Obras Públicas intervino, llamando al orden a este consistorio y obligándolo a cumplir los trámites legales y anular la licencia concedida por incumplimiento de la ordenanza urbanística municipal.

A denuncias de ecologistas de Agaden, la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia Provincial de Cádiz, ha judicializado el proceso y en breve pueden ser llamados a declarar como imputados numerosos concejales y técnicos.

El segundo de los casos por los que se protesta, también dentro del P.N. de los Alcornocales, es el intento de construcción de otra gran mansión de lujo de 300 metros cuadrados y 500 metros de naves agrícolas.

A ambos proyectos les une una misma circunstancia, propiciada por el Ayuntamiento de Jimena.

Es decir, cuando se admite a trámite la denuncia por la Fiscalía, a la vez que Obras Públicas se ve obligada a intervenir de oficio ante los desmanes que se llevaron a cabo en la finca “La Bordalla” y la veracidad de haber construido ilegalmente, el Ayuntamiento inicia un proceso de modificación puntual de la Normas Subsidiarias de Planeamiento.
Esta modificación consiste en adaptar los metros edificables a la norma del Parque; pasando de 150 y 300 de vivienda y nave a 300 y 500 de vivienda y nave respectivamente.

Con esta jugada, aprobada con el beneplácito de medio ambiente y obras públicas favorece para poder construir más superficie y legalizan lo construido.

Además de lo anterior, se demuestra documentalmente que ninguno de los proyectos mueve el suficiente volumen de negocio como para tener la necesidad de estas construcciones y justificada, por tanto, su concesión.

Concretamente, la finca “La Bordalla” le ha costado al dueño de la constructora Marvi S.L. alrededor de 600.000 euros, y en algunos años de los que aporta documentación no ha ingresado por venta de ganado bovino ni 30.000 euros.

Se da la circunstancia de que ambos propietarios son bastante amigos del anterior Presidente de la Junta Rectora del Parque Natural de los Alcornocales; y esto, unido al amiguismo reinante en el Ayuntamiento, logran sacar adelante dos superresidencias de lujo, para disfrute y recreo de unos señoritos; prostituyendo de esta forma toda la normativa urbanística.

El tercero de los temas, consiste en la aprobación definitiva de una Cancha de Polo en la finca “Matavaquillas”.

Nos oponemos a esta aprobación definitiva, por la sencilla y palpable razón de que en esta finca existe una cancha de polo construida ilegalmente a principios del año 2006. Habiendo iniciado el trámite en Noviembre de este mismo año, y tomándole el pelo al Ayuntamiento, o con el beneplácito de éste, de que las fotos utilizadas para documentar el proyecto de actuación fueron hechas sobre el mismo campo ya construido.

Nos recuerda este caso cuando el anterior Alcalde, firmó convenios, en relación al cortijo “La Morisca” , dijo no saber lo que allí había construido.