La autovía A-40 tramo Maqueda-Avila un disparate ambiental

El tramo “Maqueda-Avila” del proyecto de autovía A-40 es medioambientalmente inviable ya que en su recorrido atravesaría 16 espacios naturales protegidos por su extraordinario valor medioambiental. En concreto, afectaría a 15 espacios ZEPA (Zonas de Especial Protección para Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario) que forman parte de la Red Natura 2000 de la Unión Europea y, además, a la Reserva Natural del Valle de Iruelas, perteneciente a la Red de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León, creada para la protección del buitre negro y del águila imperial, en peligro de extinción. [1]

De llevarse a cabo este proyecto, el espacio natural, magníficamente conservado, del Valle del Alberche, sufriría un impacto ecológico crítico y quedaría irreversiblemente deteriorado, y pasará a ser un corredor de alta densidad para todo tipo de tráfico, y especialmente de vehículos pesados,

Colectivos ecologistas, sindicales y plataformas ciudadanas de Madrid y las dos Castillas solicitan que se anule el actual proyecto del tramo “Maqueda-Avila”, tal y como se ha hecho con el tramo “Cuenca-Teruel” de la A-40, que ha quedado descartado tras recibir una Declaración de Impacto Ambiental, por su grave afectación al medioambiente.

El propósito del proyecto de la autovía A-40, y su objeto esencial, no es el de aportar soluciones de viabilidad en la zona concreta objeto de intervención (Ávila-Maqueda) sino el que sirva de variante a la penetración en Madrid de los flujos de tráfico con origen o destino en el sur y sureste de la península y con destino u origen en el centro, oeste y noroeste, y viceversa. No se trata, por tanto, de ordenar y dar solución a las demandas del tráfico existente, sino de generar una “oferta” al tráfico rodado para que utilizase el nuevo corredor, atrayendo por tanto volúmenes y carga de circulación actualmente impensables, y tampoco estudiados o previstos en el proyecto.

En efecto, el proyecto de la autovía A-40, que discurriría entre las provincias de Teruel y Ávila (formando una media luna bajo Madrid: Teruel, Cuenca, Toledo y Ávila) busca generar una vía oeste-este en el centro geográfico de la Península Ibérica, que comunicará las autovías radiales A-5, A-4 y A-3. En suma, se trata de hacer una variante de Madrid a costa de destruir el Valle del Alberche.

Ateniéndonos a este marcado objetivo, el Estudio Informativo carece de fundamento científico, ya que deja sin plantear y resolver los fundamentos materiales y específicos en que pudiese sustentarse tal “solución”, deudora en todo caso de estudios sobre movilidad estructural que no aparecen documentados en lugar alguno del Estudio Informativo, que da por hecho la ejecución de una autovía al margen de razón empírica alguna. Al punto, de que en el proyecto no existe ni una sola magnitud que exprese el número de vehículos resultante que sería potencial usuario de esta vía.

Por lo tanto, el tramo “Maqueda-Ávila”, no es sino un eslabón de un proyecto mucho más impactante que se desprende del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT), aprobado en Consejo de Ministros el 15 de julio de 2005. El Estudio Informativo de este tramo de la autovía A-40 es un fragmento desgajado del proyecto general, contrariando las Directivas Comunitarias y la propia jurisprudencia del Tribunal de las Comunidades, que vedan de forma radical este tipo de prácticas.

La reciente Declaración de Impacto Ambiental negativa, del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marítimo, sobre el tramo “Cuenca-Teruel” de la A-40, viene a poder de manifiesto la quiebra del proyecto general; ahora ya truncado, en tanto el eje queda limitado de forma manifiesta. Sobre tales fundamentos y precedente, cabe esperar que el tramo “Maqueda-Ávila” corra la misma suerte. El impacto ambiental absolutamente crítico sobre el valle del Alberche, y la pretensión de derivar la movilidad del tráfico por el nuevo corredor, sin estudios científicos, evidencian la irracionalidad del proyecto.

Todo ello sin tener que acudir a los “efectos acumulativos”, sobre el mismo espacio físico, derivados de la duplicación de la carretera M-501, y de la M-600. Pues en tal situación, y como anticipa el Estudio Informativo, “cabe esperar que se produzcan efectos sinérgicos y/o acumulativos en los objetivos de conservación de los mencionados LIC y ZEPA en el caso de que se lleven a cabo las tres actuaciones”.