Otro incendio de residuos agrícolas

Una vez más la gestión de residuos agrícolas en las plantas de tratamiento de Almería pasan por pegarles fuego directamente para deshacerse de ellos, y es una formula a la que la empresa Albaida nos tiene acostumbrados al observar que durante su gestión de residuos agrícolas han salido ardiendo las plantas y vertederos de Adra, La Mojonera-Vicar-Roquetas, en esta ocasión ha sido en la recién estrenada Planta de Gasificación de Níjar.

En el B.O.P. nº 143 de fecha 26 de julio, salió publicado un anuncio del Ayuntamiento de Níjar referente a la solicitud de ALBAIDA RECURSOS NATURALES Y MEDIOAMBIENTALES de licencia municipal para el ejercicio de actividad de PLANTA DE GASIFICACIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS VEGETALES DE INVERNADERO.

Ecologistas en Acción se opuso en las alegaciones que realizó, a esta planta. Este tipo de industria es un atentado contra la salud pública, además de que la gestión que hasta ahora ha hecho Albaida, de los vertederos agrícolas en la provincia de Almería, no genera confianza, prácticamente en todos se han producido incendios, habiendo supuesto cada uno de ellos un atentado ambiental.

La empresa Albaida hasta ahora no ha asumido ningún tipo de responsabilidad, ni recibido sanción ejemplar, por los incendios que se han producido en los vertederos que gestionaba, por lo que pedimos que se dirimen responsabilidades jurídicas ante este tipo de “accidentes”, y que se sancione a la empresa.

Los residuos de la industria de la agricultura intensiva de Almería se han convertido en un peligro en potencia para la salud de los almerienses. Tras más de 30 años todavía no se ha resuelto y está todavía muy lejos de solucionar. Más de un millón y medio de toneladas de residuos agrícolas se genera al año en la provincia de Almería.

Los Ayuntamientos y resto de autoridades, con total y absoluta ignorancia, han apostado por la gestión de residuos agrícolas basada en la gasificación de residuos, en donde éstos se utilizan como combustible para plantas de obtención de electricidad. Y cuando no son capaces de garantizar que se produzcan incendios “incontrolados” como nos quieren hacer creer que las emisiones de la planta son inocuas y no contaminan nada. Albaida y los Ayuntamientos implicados están manipulando y engañando en la información que sacan en los medios de comunicación en donde dicen que la gasificación no produce ningún tipo de contaminación.

La gasificación, entra dentro del apartado de la valorización energética junto con la incineración y la pirolisis, y de hecho la gasificación no es más que una incineración encubierta. Los residuos agrícolas de cultivos intensivos están “contaminados” por productos fitosanitarios y otros productos químicos.

La gasificación produce inevitablemente dioxinas y furanos, aparte de otros compuestos que vendrán determinados por la composición del residuo y que se emitirán a la atmósfera. La opción del compostaje o la biometanización, son mejores para una zona como ésta que pretende estar en la vanguardia y que en teoría manifiesta preocupación por el respeto al medio ambiente. Es más, en un espacio con una clara vocación agrícola y turística, la instalación de incineradoras, aunque sean pequeñas, no parece lo más adecuado.

Cuando se elaboró el proyecto de la planta de residuos de Níjar, en donde se ha producido el incendio, carecía de información vital como:

• caracterización de los residuos que se van a utilizar.

• análisis de las emisiones que se van a producir.

• análisis de los residuos finales del proceso.

• incidencia de las emisiones en las zonas cercanas y en las producciones agrícolas del entorno.

Los incendios de residuos agrícolas y la gasificación-quemado es un grave atentado contra la salud de los almerienses, que seguro que ya está pasando factura. Los ciudadanos almerienses no pueden permitir que esta contaminación amenace su calidad de vida y que ponga en riesgo la vida y salud de las personas, por lo que tienen que forzar a las autoridades para que se acabe con la actual situación.