¿Dónde está el foco estratégico de creación de empresas?

En lugar de pensar en reabrir la minería del uranio Javier Iglesias debería explicar qué pasó con el foco estratégico de creación de empresas que presentó hace ya dos años.

El Alcalde de Ciudad Rodrigo, Javier Iglesias, presentaba el 13 de mayo de 2005 la inversión de 18 millones de euros para la creación de un nuevo polígono industrial a través de la empresa pública Gesturcal que convertiría a Ciudad Rodrigo en “un foco estratégico para atraer industrias”. En palabras del Alcalde: “este puede ser un extraordinario asentamiento industrial con mayúsculas donde hay muchas posibilidades de crecimiento industrial debido al desarrollo de las comunicaciones en concreto la IP5 portuguesa y la A62”.

El Viceconsejero de Economía, Rafael Delgado, desplazado hasta la ciudad para presentar el proyecto, iba más allá en sus declaraciones y manifestaba que:”Nuestro compromiso es trabajar para que esta zona, que entendemos que tiene posibilidades, vea plasmada realidades concretas. Sólo por el tamaño del nuevo equipamiento industrial no lo plantearíamos si no estuviéramos seguros de que fueran a venir empresas”

¿Dónde está el “foco estratégico de creación de empresas”? Dos años después Javier Iglesias, así como el portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento mirobrigense, José Manuel Mangas ofrecen como alternativa reabrir la minería basura del uranio en la Comarca de Ciudad Rodrigo, cuando en la actualidad se desarrolla en ellas un proyecto de restauración ambiental para las dos minas de uranio a cielo abierto que explotaba Enusa en la localidad salmantina de Saelices El Chico. La iniciativa de Javier Iglesias y el PSOE local de Ciudad Rodrigo supondría tirar a la basura la inversión de este proyecto de restauración que tiene un coste de 70 millones de euros y ofrece trabajo directo a 56 empleados propios de Enusa en la planta de Saelices el Chico a los que habría que sumar otras 30 personas que dependen directamente de una contrata.

Los argumentos utilizados por Javier Iglesias y José Manuel Mangas apoyándose ahora en la crisis económica y en la supuesta creación de puestos de trabajo, son argumentos demagógicos que sólo sirven como excusa para colar la minería basura del uranio en la provincia de Salamanca.

Y lo que es más grave aún, ello significa que tanto Javier Iglesias como José Manuel, demostrando su cortedad de miras, apuestan por una peligrosa industria para la salud de los ciudadanos cuya seguridad está sufriendo reveses cada semana, tanto en centrales nucleares españolas como francesas. Hace unos años salió a la luz un estudio que relacionaba un aumento significativo de casos de leucemia y otras enfermedades graves en el entorno de unos 30 kilómetros de distancia respecto a explotaciones de minas de uranio. Inquietante relación que era percibida como tal entre la propia población de la comarca, alarmada por el aumento de casos de determinadas enfermedades.

Por último cabe recordar a José Luis González, presidente de Enusa, que destacaba en declaraciones realizadas en marzo de 2006 que la restauración ambiental de esta zona, y una inversión económica tan importante «era un deber ético, de corresponsabilidad y legal, pero sobre todo es un compromiso con las generaciones futuras».

Alguien debería explicar a ambos políticos qué significa exactamente “deber ético” y “generaciones futuras”.