Irregularidades en la regeneración del Río Sabar

Con fecha 18-XII-2008, el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción) ha presentado, ante la Delegación Provincial de Málaga, una denuncia sobre irregularidades observadas en las obras de regeneración del río Sabar, en el término municipal de Alfarnatejo.

En efecto, esta asociación ha podido comprobar recientemente las obras realizadas por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en un tramo de la cabecera del río Sabar, en el término municipal de Alfarnatejo. Dichas obras obedecen a dos proyectos, uno es el de Limpieza, adecuación y recuperación del río Sabar, del término municipal de Alfarnatejo, con una inversión de 497.008,14 €, ejecutado por la Consejería de Medio Ambiente con fondos FEDER. El otro, en el mismo río es el de Prevención de catástrofes naturales sobre infraestructuras rurales (Año 2003), igualmente acometido por la Junta de Andalucía.

Esta asociación considera satisfactorio que la Junta de Andalucía destine parte del presupuesto al acondicionamiento y regeneración de los ríos, al tiempo que también intervenga en la creación de infraestructuras para disminuir la peligrosidad de determinados tramos donde periódicamente se producen desbordamientos e inundaciones. Sin embargo, cursada una inspección en la zona, esta asociación ha podido constatar importantes deficiencias en la forma en que se han realizando estas obras, por considerar que es diametralmente opuesta a la exigida por la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, de acuerdo con la Directiva Marco del Agua, así como las recomendaciones de técnicos del prestigio de Marta González del Tánago (Ministerio de Medio Ambiente) por cuanto:

a.- Se ha ignorado, de acuerdo con esta Estrategia, que la restauración fluvial es “el conjunto de actividades encaminadas a devolver al río su estructura y funcionamiento como ecosistema” (sic). Estas obras muestran que no se está realizando una “restauración” de un río, sino simplemente un “encauzamiento”, destinado más bien a la defensa de los intereses económicos del entorno. De este modo, se está perdiendo una magnífica ocasión para restaurar los ecosistemas fluviales que pudo tener este río.

b.- Por lo que hemos visto, el tratamiento del cauce y márgenes ha consistido literalmente en un empedrado con escolleras. De este modo, el río discurrirá sobre una superficie endurecida, sin posibilidad de generar ambientes fluviales propios de un cauce. En cuanto a las márgenes, igualmente, el empedrado no es el mejor tratamiento para regenerar la flora y fauna de ribera, los potenciales sotos de álamo blanco y fresnos que potencialmente existirían en esta zona.

c.- Por otra parte, la realización de dos ámbitos separados por las escolleras: uno para el cauce, y otro para el falso soto, de tal suerte que las escolleras laterales, dispuestas en talud subvertical, introducen una superficie endurecida que impide la regeneración de la flora y producción de los los auténticos sotos, es decir, formaciones riparias en inmediata conectividad con el cauce, formando el ecotono agua-ribera. Este tratamiento supone la desconexión cauce-ribera, uno de los requisitos fundamentales en toda regeneración.

d.- En estas circunstancias, se ha procedido a una plantación lineal, a lo largo de ambas márgenes, justo por encima de las escolleras que, además de estar demasiado alejada del cauce, tanto en extensión como en altura, más que una formación riparia supone un tratamiento a modo de parque fluvial urbano, totalmente artificializado, y eliminando con ello la posibilidad de que se formen sotos naturales, no sólo con especies arbóreas, sino también arbustivas y herbáceas, y por lo tanto muy pobre en biodiversidad potencial

e.- Se olvida con todo ello que el primer objetivo de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos es “recuperar los procesos fluviales”, no sólo ampliando el espacio de la llanura de inundación (que en parte sí se cumple), sino también “reduciendo la rigidez de los cauces y sus riberas” (sic)., además de asegurar la “continuidad y conectividad del sistema fluvial” (sic). Entendemos que estas obras van en una dirección diametralmente opuesta a estos dos principios que, por su carácter nacional, son de obligado cumplimiento por todas las administraciones.

Ante estas consideraciones, esta asociación ha denunciado los hechos ante la Delegación Provincial de Medio Ambiente, por no cumplir los principios de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, al tiempo que solicita que se consideren dos propuestas para mejorar la situación actual:

1.- Acometer un cambio de enfoque de las obras de regeneración del río Sabar, solicitando que se restablezca la vegetación de ribera en el cauce, eliminando para ello el empedrado el suelo para el debido enraizamiento de la vegetación de ribera con especies autóctonas (tanto arbóreas como arbustivas), con independencia del parque fluvial que se construya en ambos márgenes. Las posibles avenidas extraordinarias del río podrían afectar a esta vegetación, pero no más que cualquier otro río que tarde o temprano se recupera de manera espontánea.

2.- También solicitamos que se introduzcan estaquillas de vegetación de ribera entre las escolleras para reforestarlas, disminuyendo con ello la dureza y aumentando las posibilidades de biodiversidad y conexión entre cauce y vegetación de ribera.