Denuncian envenenamiento de fauna silvestre en ZEC de Entzia

GarduñaEl pasado 20 de febrero un paseante encontró una garduña muerta en la orilla de la carretera muy cerca de la granja de Iturrieta en la Zona Especial de Conservación (ZEC) de Entzia, su perro estuvo a punto de morir al ingerir un trozo de carne que se encontró al lado del cuerpo de la garduña. Poco después a escasos 20 metros fue localizado el cuerpo de un zorro.

Los dos animales han sido trasladados al Centro de Martioda donde se les practicará los análisis pertinentes. Todo apunta a un caso grave de colocación de cebos envenenados, para el control de depredadores.

A pesar de ser ilegal, el veneno se sigue utilizando para eliminar depredadores, así como para el control de plagas agrícolas. La colocación de cebos envenenados es un método masivo, no selectivo y cruento para la caza de fauna. El veneno en el campo supone no solo un riesgo para el medio ambiente sino también para la salud pública y para los animales de compañía. La fuerte toxicidad del veneno, su larga persistencia, la falta de especificidad y la posibilidad de bioacumulación de ciertas sustancias letales suponen graves afecciones para el conjunto de los eslabones que componen la cadena trófica del ecosistema donde son empleados. Estos efectos indeseados le convierten en una de las principales amenazas para la conservación de la fauna silvestre. Por ello, está prohibido por la legislación nacional y autonómica, y aparece tipificado como delito en el Código Penal con penas de cárcel de hasta dos años.

ZorroLos terrenos donde se han localizado los animales pertenecen al Coto Privado de Caza VI-10163. Resulta obvio que el hallazgo de cebos en envenenados o de otros métodos masivos y no selectivos expresamente prohibidos por la normativa aplicable, en los terrenos de un coto de caza, constituye una circunstancia muy grave con consecuencias igualmente graves para la fauna silvestre en general.

Ekologistak Martxan pide el cierre cautelar del coto de caza hasta que no se esclarezcan las circunstancias de lo ocurrido. El empleo de cebos envenenados en un acotado supone una práctica notoriamente vulnerable de las condiciones de la autorización que en su día concedió la Administración. Entre esas condiciones figura la obligación a los titulares de los aprovechamientos cinegéticos de impedir la existencia o colocación de cebos envenenados en sus terrenos. Por tanto, una vez que se detectan los cebos envenenados, la Ley puede realizar una presunción iuris tantum —admite prueba en contrario— y suponer que ha habido un incumplimiento de dicha obligación, imponiendo preventivamente la suspensión del aprovechamiento. Por tanto, queda legitimada plenamente la adopción de una medida cautelar de esta naturaleza.

Ekologistak Martxan exige al colectivo de cazadores en general (federación, asociaciones de caza) y a los adjudicatarios del coto VI-10163 en particular, una condena en público de lo sucedido y un rechazo explícito al uso de prácticas ilegales como el veneno, lazos, cepos, etc.

Así mismo exige a las administraciones competentes (Diputación Foral de Álava), una investigación de lo sucedido y la puesta en marcha de un programa contra el uso de venenos en los cotos de caza de Álava.




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