La Junta de Comunidades se opone a la térmica de Barajas

Un informe, firmado por el Director General de Evaluación Ambiental D. Miguel Chillarón y emitido en febrero de 2007 (incluido en el expediente sometido a información pública), recoge una larga serie de afecciones, tanto al medio natural (espacios naturales, flora y fauna, paisaje, sistema hidrológico, etc.) como al medio social (calidad del aire, etc.) y concluye que la puesta en marcha del proyecto,
“…supondría importantes afecciones negativas desde el punto de vista ambiental y social que hacen que no sea viable ambientalmente.”

Este informe supone un espaldarazo a la los colectivos ciudadanos agrupados bajo la plataforma “TÉRMICAS NO-AIRE LIMPIO” de la que forma parte Ecologistas en Acción [1]. Además coincide en muchos de los aspectos reflejados en las alegaciones (más de 400 de otros tantos ciudadanos) presentadas el pasado 29 de julio ante la Subdelegación del Gobierno de Cuenca por miembros de la plataforma.

La central térmica de Barajas (en caso de que se ponga en marcha) tendría una potencia eléctrica de 800 Mw, emitiría cada hora casi 300 Tm de dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento terrestre. Emitiría también 250 kg por hora de óxidos de nitrógeno (NOx) que a su vez equivale a la emisión diaria de 200.000 automóviles en una ciudad. Los NOx contribuyen a las lluvias ácidas, tienen efectos negativos sobre la vegetación y producen enfermedades respiratorias. Son además precursores del ozono troposférico, otro enérgico contaminante, por su fuerte poder oxidante, con severos efectos sobre la salud y sobre la producción agraria. La contaminación afectaría a otros municipios cercanos como Belinchón y Zarza de Tajo y Tarancón.

Otro factor crítico en ese tramo de la cuenca del Tajo es la disponibilidad de agua con la que refrigerar la central. La planta de Barajas prevé tomar unos 350 litros por segundo de agua, de los que evaporaría cerca de la mitad, devolviendo al cauce el resto del agua sobrecalentada y con un mayor contenido en sales y otras sustancias. El agua evaporada sería aproximadamente igual a la que consumirían 150.000-200.000 personas.

En la actualidad, en la ribera del Tajo, en el límite de Madrid y Cuenca, están previstas tres centrales de gas en ciclo combinado: Estremera (Endesa. 1200 Mw) y Villamanrique (Iberdrola. 800 Mw) en la provincia de Madrid y la de Barajas de Melo (Hidrocantábrico, 800 Mw) en Cuenca. Esta última se encuentra en la actualidad sometida a proceso de evaluación de impacto ambiental, en trámite de información pública que se inició con la publicación en el BOE de dicho anuncio el día 17 de julio pasado y que durará 1 mes.

La plataforma “TÉRMICAS NO-AIRE LIMPIO” quiere felicitar a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por su trabajo en el caso de la térmica de Barajas, elaborando un informe en el que únicamente se ha tenido en cuenta los aspectos técnicos y legales.

Para que sus planes de fomento de las energías renovables, sean creíbles, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no debería admitir la implantación en su territorio de centrales eléctricas de estas características. Tampoco sería coherente la defensa del río Tajo y permitir la implantación de una industria que reduce su caudal de forma tan considerable.