El escándalo urbanístico del centro comercial nevada, a juicio

Ecologistas en Acción de Granada apoya totalmente la decisión del juez del arco de enviar a juicio ya el caso nevada.

Es incomprensible la pataleta del Ayuntamiento de Armilla que debería ser el más interesado que el asunto se aclare y resuelva cuanto antes.

La resolución adoptada por el Ayuntamiento de Armilla, con fecha 17 de diciembre de 2008, de autorizar a la empresa General de Galerías Comerciales, promotora del Nevada, para que realice tareas de “mantenimiento”, con vistas a garantizar las debidas condiciones de seguridad del edificio y de las viviendas circundantes, nos parece una maniobra barriobajera, buscando los hechos consumados y pillar al Sr. Juez en fuera de juego.

No hace ninguna falta arreglar nada en el Nevada, ya que no hay peligro para nadie porque nadie debe entrar allí – a no ser que se trate ahora de una futura zona peatonal- . Y cuando se resuelva el litigio, todos esperamos que los que entren sea para echarlo abajo. Es algo que nos debe el ladrillo a todos los ciudadanos.

La Ley está para cumplirla, todos, también los ayuntamientos, y los jueces para aplicarla con justicia y rigor, aunque en este país parezca otra cosa, a pesar de las cada vez más condenas por delitos urbanísticos que se van produciendo.

Apoyamos -como gran parte de la ciudadanía de Granada, harta ya de pelotazos, irregularidades, ladrillazos y destrucción de la vega- la decisión del juez y su determinación primero, de ordenar al SEPRONA la vigilancia del cumplimiento de la legalidad y, después, a la vista de la “colaboración” del Ayuntamiento de Armilla, enviando el caso a juicio.

Echamos de menos que otros jueces tengan la misma resolución ante los innumerables casos de delitos urbanísticos que nos rodean y que, paralizados a su tiempo, ahorrarían problemas y dineros de los contribuyentes que, casi siempre, acabamos pagando las “alegrías” de nuestros administradores.

Ante la última sentencia para el Sr. Roca y compañeros, la ciudadanía aguarda, esperanzada, que no pare la música.