Alegaciones contra un ensayo de maíz transgénico en Palencia

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones contra las solicitudes de la empresa Monsanto, que pretende experimentar con nuevas variedades de maíz transgénico en Dueñas (Palencia, Castilla y León). La empresa pretende aumentar la superficie de los campos experimentales y prolongar los experimentos hasta el año 2014, según el colectivo ecologista.

La empresa no tiene un plan de seguimiento y evaluación de las consecuencias de sus experimentos en el medio ambiente o la salud humana. «Tampoco se hace responsable de la contaminación transgénica que puedan sufrir los campos circundantes», lamenta Ecologistas en Acción en un escrito.

La asociación ecologista, que se opone rotundamente a los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) en la agricultura y en la alimentación, afirma que las nuevas variedades con las que Monsanto quiere experimentar son resistentes al glifosato, un herbicida de amplio espectro que provoca la desaparición de la microfauna del suelo, responsable de la descomposición de la materia orgánica y por tanto de mantener la fertilidad del suelo.

Ecologistas en Acción recuerda que España es el país de la Unión Europea donde más superficie de cultivo de transgénicos con fines comerciales se ha permitido -a pesar de los peligros para la salud de las personas detectados por científicos. Ya es difícil encontrar piensos animales que no contengan maíz o soja modificada genéticamente, alerta. Además, la organización explica que la variedad de maíz MON 810, con la que se experimenta desde el 2006 en Dueñas, fue prohibida por varios países europeos, debido a las consecuencias para el medio ambiente y los riesgos para la salud humana, tales como la desaparición por envenenamiento de mariposas y otros insectos y la aparición de nuevas alergias. A pesar de la oposición de estos países europeos, actualmente en España se cultivan cerca de 80.000 hectáreas con este maíz.

El MON810 fue aprobado por la UE en 1998, de acuerdo con una normativa cuyas obligaciones en lo que se refiere a análisis de riesgos y seguimiento eran muy limitadas comparadas con lo exigido en la actualidad. Su evaluación de riesgo no incluyó aspectos fundamentales, como los efectos a largo plazo sobre la salud y sobre el medio ambiente.

En un reciente informe de Greenpeace, se demuestra la alta variabilidad del contenido de la toxina insecticida Bt presente en los maíces MON 810. La investigación, realizada en 2006 a partir de más de 600 muestras recogidas en España y Alemania concluye que las concentraciones de toxina Bt en las plantas son altamente impredecibles y variables, por lo que, por ejemplo, las plantas de un mismo campo llegan a diferir entre sí hasta 100 veces. Además, la concentración de toxina es completamente diferente de los niveles ofrecidos por Monsanto cuando solicitó la autorización para comercializar este maíz. Estos datos arrojan nuevas incertidumbres y preocupaciones con respecto a la seguridad y la calidad del maíz transgénico, y ponen en entredicho el sistema de autorizaciones de la UE.

El informe de Greenpeace refleja que no se conocen las razones de esta inestabilidad biológica de las plantas transgénicas; podría deberse a factores genéticos (la construcción genética no es estable), ambientales (por ejemplo, clima o condiciones del suelo) o a ambos. Por ello, Ecologistas en Acción considera un claro signo de irresponsabilidad que el actual Gobierno no solamente siga tolerando el cultivo de las variedades transgénicas MON810, que aprobó el anterior ejecutivo, sino que siga autorizando nuevas variedades de este maíz cuando no se conoce el comportamiento de cada una de ellas.

Los numerosos casos de contaminación corroboran que el Ministerio del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino no está tomando las más mínimas medidas para proteger la salud humana, el medio ambiente y la agricultura no transgénica. Pese a sus promesas de mayor cautela, el actual Gobierno sigue favoreciendo una expansión de los transgénicos sin parangón cediendo a las presiones de los intereses de la industria biotecnológica poniendo en peligro el futuro de la agricultura, de la salud de los consumidores y del medio ambiente en España.

Ecologistas en Acción se muestra satisfecho de que hace más de un año el Ayuntamiento de Palencia se implicó en la protección de la salud y la protección del medio ambiente declarando a la ciudad zona libre de transgénicos. No obstante, denuncia que en la provincia existan campos experimentales en Dueñas, Villarrabé, Olmos de Ojeda y Magaz de Pisuerga.

Por ello, Ecologistas en Acción exige la paralización de las autorizaciones y del cultivo del maíz transgénico en toda la provincia y en el mundo, así como la paralización de toda liberación de transgénicos al medio ambiente.