Reclaman medidas urgentes contra el uso del veneno

Ya son tres los casos muy graves de uso veneno y de otras artes de caza ilegales en cotos de la provincia de Toledo que se han registrado en lo que va de 2009. Esto supone una escalada sin precedentes de este tipo de delitos desde que está en vigor el Plan Regional contra el Uso Ilegal de Cebos Envenenados en el Medio Natural de Castilla-La Mancha.

Buitre negro envenenado

El caso más grave se conocía precisamente ayer, cuando la Delegación de Agricultura lo anunciaba a las pocas horas de que Ecologistas en Acción denunciara otros dos casos recientes. La Delegación comunicaba que en un coto de caza de la localidad de Consuegra la Guardia Civil había localizado 3 buitres leonados y un buitre negro muertos y otros dos buitres negros en mal estado y con evidentes síntomas de intoxicación.

Este caso se suma a otros recientes en la provincia. En el primero de ellos, en la finca Castrejón Alto en el término municipal de Polán, se localizaron diversos cebos, trozos de pollo y de sebo impregnados de insecticida, a la par que se encontraban numerosos lazos ilegales y los restos de dos águilas reales y de un gavilán.

En el segundo, en el coto Cambrillos Norte en el término de Albarreal de Tajo, se localizaron trozos de tortilla de patata precocinada impregnados igualmente de un pesticida. En este caso, además, se recogió la confesión de los hechos por el presunto autor de los mismos.

Además, hay otro caso grave de 2008, en el coto de la Junta de Propietarios San Humberto en Santa Olalla en el que se localizaron 4 buitres negros cuya autopsia reveló que habían sido objeto de un envenenamiento que les había provocado una muerte fulminante.

En estos otros casos las actuaciones han sido llevadas a cabo por Agentes Medioambientales, a los que Ecologistas en Acción quiere reconocer el mérito de las investigaciones.

Sin embargo, esta labor investigadora se está viendo truncada por la pasividad de la Delegación de Agricultura en tramitar las denuncias y, lo más importante, en tomar medidas de cierre de los cotos de caza, como medio de prevención de mayor número de muertes de especies protegidas o cinegéticas y, lo que es más importante, para evitar que los venenos distribuidos por el campo puedan llegar incluso a afectar a las personas.

Ecologistas en Acción considera que esta escalada del uso del veneno en Toledo tiene mucho que ver también con el parón habido en la aplicación del Plan Regional contra el veneno en Castilla-La Mancha y, en particular en la provincia de Toledo en 2008. Dicho parón está a su vez relacionado con la traumática desaparición y partición de las competencias de la Consejería de Medio Ambiente, y con el hecho de que desde entonces sean las Delegaciones de Agricultura y no las responsables del área de Medio Ambiente las competentes en su aplicación.

En el caso de Toledo hay además un agravante, y es que ,a pesar de estar entre las provincias españolas con más envenenamientos de fauna silvestre protegida, apenas se ha actuado por la vía sancionadora, siendo testimoniales los casos de cierres de cotos por esta causa.

Por todo ello, Ecologistas en Acción reclama con urgencia medidas que frenen esta alarmante escalada del uso del veneno y, por ello, exige de la Consejería de Agricultura, y especialmente a su Delegación de Toledo que en aplicación del Plan Regional:

- Se suspenda de inmediato la actividad cinegética en los cotos de caza donde se den casos con indicios de uso del veneno como medida previa al inicio del expediente sancionador.

- Se adelante, iniciándola de inmediato, la campaña de vigilancia del uso del veneno en la que participan todos los años los Agentes Medioambientales y el SEPRONA.

- Se dote a la provincia de Toledo de un equipo de agentes especializado en la investigación de casos de veneno y que disponga de una patrulla de perros rastreadores como la que hay en Albacete.

Todo ello es fundamental como medio de prevención de mayor número de muertes de especies protegidas o cinegéticas y, lo que es más importante, para evitar que los venenos distribuidos por el campo puedan llegar incluso a afectar a las personas.

Hay que destacar el hecho de que los casos de Polán y Albarreal se han producido con la temporada de caza abierta, por lo que se podían ver afectadas especies cinegéticas y por lo tanto animales que podían ser manipulados por cazadores o paseantes. Y, lo que es más grave aún, en el caso de Albarreal se han envenenado alimentos precocinados de consumo humano, por lo que el riesgo de que llegaran a ser ingeridos por personas era aun mayor.