Grave impacto ambiental de las obras de acondicionamiento de las riberas del Júcar

Ecologistas en Acción ha remitido cartas a la Delegación Provincial de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, a la oficina en Cuenca del Organismo autónomo de espacios naturales y la Confederación Hidrográfica del Júcar para que corrija el desarrollo de las obras que se están acometiendo en las riberas del río Júcar aguas abajo del puente de Valdecabras. Estas obras, cuya empresa concesionaria es TRAGSA, corresponden a una de las líneas de actuación del proyecto de acondicionamiento del Júcar en las proximidades de la capital. Entre otras actuaciones se pretendía retirar la vegetación alóctona (como los chopos canadienses) con la revegetación de las especies originales en esta cuenca. Sobre estos objetivos Ecologistas en Acción está plenamente de acuerdo.

No obstante, se está llevando a cabo una eliminación sistemática de casi toda la cubierta vegetal, retirando toda la vegetación arbustiva y gran parte de la arbórea, sin distinguir entre las especies autóctonas ya existentes.

El impacto de esta actuación es alto. Por un lado, porque se elimina la vegetación que luego se quiere reponer en una zona donde ya se encuentra asentada y constituida por biotopos desarrollados. Por otro, porque estos setos arbustivos constituyen el refugio de fauna y básicamente la principal fuente de alimentación de numerosas especies de aves. En cambio, se han respetado ejemplares de árboles de especies ajenas a estos ecosistemas como acacias, cipreses o arizónicas, lo que denota la ausencia de criterio en la actuación. Además se han abierto varias vías de saca, con la consiguiente afección sobre el suelo de la ribera. Por todo ello, consideramos que las obras que se están ejecutando (al menos en gran parte) son contrarias a la finalidad del proyecto.

Un ejemplo evidente, es la corta de un gran número de pies de sauces (de porte tanto arbustivo como arbóreo) a la altura de la playa artificial, en el margen izquierdo, donde existía un pequeño bosquete de esta especie autóctona y que es el hábitat de la nutria, que frecuenta el paraje. Además, el tránsito continuo de la maquinaría ha ocasionado numerosas roderas, con una fuerte erosión.

El proyecto global cuenta con un presupuesto de más de cinco millones de euros y en el desarrollo de las obras participan tres cuadrillas compuestas por varios operarios y medios mecánicos. Ecologistas en Acción insta en estas cartas a que mejoren los trabajos de coordinación entre ambas administraciones y la empresa concesionaria, y las obras se desarrollen adecuadamente, de tal forma que se respeten las áreas con la vegetación propia de la ribera, en la línea del proyecto.

Ecologistas en Acción ha realizado varias reforestaciones en zonas de ribera a través de su programa de voluntariado, vinculadas al mencionado proyecto. En ellas se procede a la plantación, por medios manuales, de especies autóctonas propias de ecosistemas de ribera, y al destoconado de los pies de los chopos canadienses. Todo ello con la supervisión y el visto bueno de la propia Delegación Provincial de de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural.
Mediante repoblaciones y otras actuaciones, Ecologistas en Acción trata de poner de manifiesto la importancia de los ecosistemas de ribera, que, además de albergar gran biodiversidad, cumplen importantes funciones, fijando los márgenes de los ríos, generando un microclima propio y proporcionando un sinfín de recursos para los seres vivos y el hombre: refugio, sombra, alimento, etc. Para el caso de las riberas afectadas, la especie más emblemática es la nutria, un mustélido protegido y con estatus de vulnerable. Precisamente una de las principales amenazas de este carnívoro es (según el “Libro rojo de los vertebrados de España”) la alteración de las riberas.