Aguas negras para un río turbio

La rotura de una tubería de aguas residuales hace más de una semana está produciendo el vertido en la playa de aguas negras a escasos metros de las terrazas de Bajo de Guía (conocida internacionalmente por su gastronomía). Ecologistas en Acción se lo comunicó hace cinco días a la Delegada Municipal de Medio Ambiente, Inmaculada Muñoz, sin que hasta ahora se haya solucionado este problema. La tubería de alcantarillado que va desde Bonanza hasta Bajo de Guía atraviesa una línea de playa de forma ilegal y, por ello, hay una mayor probabilidad de que sufra frecuentes roturas (que habitualmente pasan desapercibidas debido a que no se considera este tramo de playa como zona de baño). Estas roturas provocan la contaminación de la playa.

Aún peor es la situación del Arroyo del Salto del Grillo. Vierte directamente a la playa de Bajo de Guía un considerable caudal de aguas residuales. La situación proviene de hace algunos años, cuando Antonio Prats era Delegado Municipal de Urbanismo en la legislatura 1999-2003 y ordenó la conexión al arroyo del alcantarillado de un conjunto de viviendas del Camino de Sevilla y el Pago Miradamas, por supuesto, de forma totalmente ilegal. El vertido ha crecido en los últimos años. Ecologistas en Acción estima que actualmente se vierten directamente al río Guadalquivir alrededor de 10 litros/segundo (unos 800 metros cúbicos/día) lo que corresponde a las aguas residuales de más de 3.000 personas. Ecologistas en Acción viene denunciando estos vertidos desde que comenzaron. Hace casi un año se trató este asunto en el Consejo Local de Medio Ambiente, pero nada se ha hecho desde entonces para solucionar el vertido, a pesar de posteriores quejas expresadas por Ecologistas en Acción a este respecto.

Del mismo modo, el Arroyo de San Juan y el situado a pocos metros del Baluarte del San Salvador siguen vertiendo, como de costumbre, una mezcla de aguas pluviales y residuales y cada vez que llueve los aliviaderos vierten la misma mezcla a la playa.

Por otro lado, los últimos datos de los que disponemos (del año 2007), procedentes de los controles realizados por la Consejería de Medio Ambiente, indican que la depuradora de aguas residuales de Sanlúcar funciona deficientemente. El 30 % de las muestras recogidas por la Consejería incumplía los mínimos legales de depuración, lo que supone otra clara infracción de la normativa vigente y un foco de contaminación que vierte a través de un emisario a la playa de Las Piletas. En varias ocasiones, Ecologistas en Acción comunicó esta información al Ayuntamiento. La respuesta siempre ha sido que la depuradora de la ciudad funciona perfectamente. Los datos más recientes proporcionados por el Ayuntamiento (datos medios mensuales que no tienen valor legal) indican una depuración mediocre y el posible incumplimiento de los mínimos legales de depuración diaria.

En todos estos casos, el responsable legal por acción o inacción es el Equipo de Gobierno Municipal de Sanlúcar.




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