Maíz transgénico de Monsanto en Yunquera de Henares

Ecologistas en Acción de Guadalajara ha presentado alegaciones ante la Consejeria de Agricultura, contra las solicitudes de la empresa Monsanto, que pretende experimentar con nuevas variedades de maíz transgénico en Yunquera de Henares. Es la primera vez que la información se cuelga en la web de la Junta de Comunidades, y es accesible a todos los ciudadanos.

La empresa pretende continuar sembrando maíz transgénico en más de 10.000 metros cuadrados de campos experimentales y prolongar los experimentos hasta el año 2010, según el colectivo ecologista.

La empresa no tiene un plan de seguimiento y evaluación de las consecuencias de sus experimentos en el medio ambiente o la salud humana. «Tampoco se hace responsable de la contaminación transgénica que puedan sufrir los campos circundantes», lamenta Ecologistas en Acción en un escrito.

La asociación ecologista, que se opone rotundamente a los Organismos Modificados Genéticamente (OMG) en la agricultura y en la alimentación, afirma que las nuevas variedades con las que Monsanto quiere experimentar son resistentes al glifosato, un herbicida de amplio espectro que provoca la desaparición de la microfauna del suelo,
responsable de la descomposición de la materia orgánica y por tanto de mantener la fertilidad del suelo. Además existen estudios cientificos que han probado la posible afección a determinados insectos, entre ellos las abejas, que además de contaminar otras parcelas a través de la polinización, puede provocar efectos adversos a éstas, lo que perjudicaría enormemente a un sector, el apícola, con una amplia actividad en Guadalajara.

Ecologistas en Acción recuerda que España es el país de la Unión Europea donde más superficie de cultivo de transgénicos con fines comerciales se ha permitido -a pesar de los peligros para la salud de las personas detectados por científicos. Ya es difícil encontrar piensos animales que no contengan maíz o soja modificada genéticamente, alerta. Además, la organización explica que la variedad de maíz MON 810, con la que se experimenta desde el 2006 en Yunquera de Henares, fue prohibida por varios países europeos, debido a las consecuencias para el medio ambiente y los riesgos para la salud humana, tales como la desaparición por envenenamiento de mariposas y otros insectos y la aparición de nuevas alergias. A pesar de la oposición de estos países europeos, actualmente en España se cultivan cerca de 80.000 hectáreas con este maíz.

El MON810 fue aprobado por la UE en 1998, de acuerdo con una normativa cuyas obligaciones en lo que se refiere a análisis de riesgos y
seguimiento eran muy limitadas comparadas con lo exigido en la actualidad. Su evaluación de riesgo no incluyó aspectos fundamentales,
como los efectos a largo plazo sobre la salud y sobre el medio ambiente.

En un reciente informe de Greenpeace, se demuestra la alta variabilidad del contenido de la toxina insecticida Bt presente en los maíces MON
810. La investigación, realizada en 2006 a partir de más de 600 muestras recogidas en España y Alemania concluye que las concentraciones de toxina Bt en las plantas son altamente impredecibles y variables, por lo que, por ejemplo, las plantas de un mismo campo llegan a diferir entre sí hasta 100 veces. Además, la concentración de toxina es completamente diferente de los niveles ofrecidos por Monsanto cuando solicitó la autorización para comercializar este maíz. Estos datos arrojan nuevas incertidumbres y preocupaciones con respecto a la seguridad y la calidad del maíz transgénico, y ponen en entredicho el sistema de autorizaciones de la UE.

El informe de Greenpeace refleja que no se conocen las razones de esta inestabilidad biológica de las plantas transgénicas; podría deberse a
factores genéticos (la construcción genética no es estable), ambientales (por ejemplo, clima o condiciones del suelo) o a ambos. Por ello,
Ecologistas en Acción considera un claro signo de irresponsabilidad que el actual Gobierno no solamente siga tolerando el cultivo de las
variedades transgénicas MON810, que aprobó el anterior ejecutivo, sino que siga autorizando nuevas variedades de este maíz cuando no se conoce el comportamiento de cada una de ellas.

Los numerosos casos de contaminación corroboran que el Ministerio del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino no está tomando las más mínimas
medidas para proteger la salud humana, el medio ambiente y la agricultura no transgénica. Pese a sus promesas de mayor cautela, el
actual Gobierno sigue favoreciendo una expansión de los transgénicos sin parangón cediendo a las presiones de los intereses de la industria
biotecnológica poniendo en peligro el futuro de la agricultura, de la salud de los consumidores y del medio ambiente en España.

Ecologistas en Acción lamenta la falta de información sobre el cultivo de estas variedades transgénicas y denuncia en el pliego de alegaciones el incumplimiento de las diferentes legislaciones autonomicas y estatales sobre derecho a la información medioambiental.

Por ello, Ecologistas en Acción exige la paralización de las autorizaciones y del cultivo del maíz transgénico en toda la provincia y en el mundo, así como la paralización de toda liberación de transgénicos al medio ambiente.