Medio ambiente en Castilla-La Mancha, de mal en peor

Informe: Valoración de la situación ambiental en Castilla-La Mancha

Tras seis meses desde la desaparición de la Consejería de Medio Ambiente, Ecologistas en Acción hace un balance muy negativo de la situación ambiental y de las políticas desarrolladas tras la crisis.

Ecologistas en Acción de Castilla- La Mancha hace público un informe en el que valora la situación ambiental en Castilla-La Mancha con los efectos de la crisis en plena vigencia.

Cuando en septiembre de 2008 el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decidió eliminar de su Gobierno la Consejería de Medio Ambiente y repartir sus competencias entre Industria y Agricultura no se auguraba nada bueno en relación a la nueva orientación que iba a tomar el Ejecutivo Autonómico.

Seis meses después los peores presagios se han quedado cortos ante la evidencia de que se han agudizado los enfoques desarrollistas y economicistas que siempre han guiado las actuaciones de los Gobiernos presididos por Barreda, donde el medio ambiente y el desarrollo sostenible no han dejado de ser meros adornos con los que suavizar un modelo de desarrollo tan agresivo contra el medio ambiente y los recursos naturales como los que imperan en el resto de las Comunidades Autónomas del estado español.

En este sentido, la forma de afrontar la crisis no puede resultar más reveladora. Desde Castilla-La Mancha se la observa como si fuera una tormenta pasajera, sin asumir que es mucho más que una simple crisis económica y que lo que está sobre la mesa es una crisis de los valores y de los modelos sobre los que se ha sustentado el mal llamado desarrollo de la sociedad en las últimas décadas.

Castilla-La Mancha, con el Gobierno de Barreda al frente sigue apostando por un modelo de desarrollo basado, en primer lugar, en el crecimiento urbanístico desaforado, apuntalado por una política de fomento de grandes infraestructuras de transporte y una oferta industrial y de desarrollo energético destinada a satisfacer más las demandas de los polos de desarrollo de Madrid y de la costa que las necesidades propias. Para completar el escenario, las actividades como la agricultura, el turismo, los aprovechamientos forestales o la caza, se han seguido escorando hacia los modelos intensivistas y nada sostenibles de siempre.

Como guindas del pastel de la insostenibilidad quedan la incongruente e igualmente insostenible política de aguas, que además ha terminado por enredarse con el debate del nuevo estatuto de autonomía, y la apuesta fracasada y vergonzosa por el aeropuerto de Ciudad Real y el Reino de Don Quijote.

Para demostrar un cambio hacia la sostenibilidad en Castilla-La Mancha, Ecologistas en Acción considera que el Gobierno Regional debe materializar una serie de acciones y medidas en un breve plazo de tiempo, entre ellas de forma destacada las siguientes:

• Abrir al debate social y a la participación ciudadana la búsqueda y adopción de de soluciones a la crisis.

• Introducir condicionantes ambientales y sociales en las medidas anticrisis que garanticen que las ayudas llegan a los sectores más necesitados y no se premia con ellas a los especuladores.

• Retirar el proyecto de modificación de la LOTAU y establecer una moratoria de nuevos planes urbanísticos hasta que esté aprobado y consensuado el Plan Regional de Ordenación Territorial.

• Desestimar los proyectos de nuevas autovías no justificadas por la demanda, que supongan un impacto ambiental sobre espacios naturales o que supongan la apertura de nuevos corredores.

• Revisar la Estrategia Marco de la Energía con un planteamiento de reducción de emisiones a razón de un 10 % anual hasta alcanzar los objetivos de Kioto.

• Participar en el proceso de planificación hidrológica en marcha sobre la base del cumplimiento estricto de los objetivos de la Directiva Marco de Agua.

• Abandonar del uso partidista de los conflictos relacionados con la política hidráulica.

• Rechazar los trasvases desde Tajo, actuales o nuevos, desde la coherencia y sean del tipo que sean.

• Reformar la Ley de Caza con criterios ambientales y establecimiento de una carta de derechos de los no cazadores.

• Trasladar a la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente las competencias en materia de agentes medioambientales y del Plan regional contra el uso ilegal de cebos envenenados.

• Aprobar un Plan de Desarrollo de la Agricultura y Ganadería Ecológica sobre el que pivote la reforma de la agricultura en Castilla-La Mancha.

• Declarar Castilla-La Mancha como zona libre de transgénicos.

• Aumentar la superficie de espacios naturales protegidos y aprobar los Planes de Recuperación pendientes de las especies en peligro de extinción, en particular del Águila Perdicera y del Lobo.

• Reformar el Consejo Asesor de Medio Ambiente para que sea un instrumento eficaz y útil de participación en materia medioambiental.

Por último, la nueva y grave situación por la que atraviesa el medio ambiente en Castilla-La Mancha ha llevado a Ecologistas en Acción a potenciar su modelo de organización y las acciones para incidir más directamente sobre los poderes públicos.