Talan un pinar repoblado para construir un campo de golf

El próximo día 21 se celebra el “Día Forestal Mundial”. La Consejería de Medio Ambiente organizará todo tipo de actos publicitarios donde proclamará su compromiso con la defensa del bosque mediterráneo, la misma Consejería que ha autorizado un campo de golf en la finca donde ha tenido lugar la mayor tala de bosque de las últimas décadas en la provincia de Cádiz, la finca El Alcornocal o Aguadulce.

En agosto de 1986 maquinaria pesada procedió a la tala en esta finca de 9.600 grandes árboles, sobre todo alcornoques, con la finalidad de convertir 140 hectáreas de bosque en terreno agrícola. Pronto los cultivos de zanahorias sustituyeron a los alcornoques, regados de forma ilegal con pozos abiertos sin autorización. El escándalo fue tal que la Junta de Andalucía por vez primera abrió un expediente sancionador y la obligación de restaurar el bosque talado. Al incumplir el propietario la obligación de restaurar el bosque de alcornoques, la Junta de Andalucía expropió de uso la finca en enero de 1994, iniciando la repoblación de la finca con pinos con el argumento de que era un paso previo a la regeneración del bosque de alcornoques.

Ecologistas en Acción ha podido acceder al expediente administrativo y cual no sería nuestra sorpresa al comprobar que se habían dejado 100 has. sin repoblar, que se había aprobado un cambio de uso de 30 has. para cultivo de fresas, y que le había devuelto al finca a sus antiguos propietarios con el compromiso de que repoblarían las 70 has. restantes. Nada de esto se ha cumplido, lo que no fue obstáculo para que la Consejería de Medio Ambiente (CMA) aprobara la construcción de un complejo turístico que incluye un campo de golf, otro de polo y un hotel promovido por la empresa NOVATERRA RESORT SERVICES S.L. Un auténtico escándalo.

Pero la sorpresa no acaba aquí, resulta que la empresa mencionada ha procedido a talar la mayoría de los pinos repoblados por la CMA, dejando unos grandes claros en las zonas repobladas con la clara intención de menoscabar su valor ecológico y poder utilizarse para el futuro campo de golf.

Todo esto se está haciendo con la más absoluta “discreción”. La CMA no ha informado nunca de los cambios de titularidad de la finca, de que nunca se ejecutó la repoblación a la que obliga la Ley, de la autorización para cambio de uso y para construir el campo de golf en los terrenos talados ilegalmente, y, ahora, de que se está talando el pinar repoblado con dinero público. Hay que resaltar que la inversión realizada por la Junta corresponde legalmente a la empresa propietaria y por tanto hay que exigirle su reintegro por vía ejecutiva, cosa que tampoco consta en el expediente que se haya hecho. O sea, le regalamos una repoblación, no se exige la reforestación de la finca, se les permite que talen lo repoblado por la Junta y, para colmo, se les premia con un hotel y un campo de golf.

Ecologistas en Acción advierte que se opondrá con todos los medios legales y de movilización ciudadana para que no se consume este despropósito sin parangón, que solo puede calificarse de auténtica corrupción medioambiental.




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