Rechazo al proyecto de abastecimiento desde el embalse de El Picazo

NO A OTRO MACROPOYECTO MÁS DE GRANDES OBRAS Y TUBERÍAS PARA ABASTECER DE AGUA A NUESTROS PUEBLOS

Hace unos días finalizaba el plazo para la presentación de alegaciones al “Proyecto del abastecimiento desde el embalse de El Picazo (Cuenca) a distintos municipios del Sur de la provincia de Cuenca y Norte de la de Albacete y Adenda”. Los 20 municipios que quedarían abastecidos con las obras proyectadas serían Alborea, Barrax, Casas de Ves, Casas-Ibáñez, Fuentealbilla, Golosalvo, Madrigueras, Mahora, La Roda, Tarazona de la Mancha, Villamalea, en la provincia de Albacete, y El Herrumblar, Iniesta, El Picazo, Pozoamargo, Pozorrubielos de la Mancha, Quintanar del Rey, Sisante, Villanueva de la Jara, Villarta, en la provincia de Cuenca. En una fase posterior se podrían llegar a abastecer 29 municipios más.

La Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM) y Ecologistas en Acción de Albacete presentaron conjuntamente alegaciones contrarias al desarrollo de dicha obra, por tratarse de una solución basada en grandes obras que olvida las causas del deterioro ambiental que han llevado a la situación actual. Echamos en falta en el Proyecto que se conteste a las siguientes preguntas:

1. ¿Por qué no se resuelven los problemas de sobreexplotación de acuíferos, antes que traer agua canalizada de lugares más o menos lejanos a la zona en cuestión?. Es mucho más sencillo técnica, económica y ambientalmente el abastecimiento urbano mediante aguas subterráneas. La cantidad de agua necesaria para el uso urbano es tan pequeña que no agravaría la situación de sobreexplotación que pueda estar alcanzando el acuífero de La Mancha Oriental, fundamentalmente por un uso para regadío excesivo.

2. ¿Por qué no se plantea la posibilidad de conseguir mejoras en la eficiencia tales como reducir las pérdidas de las redes, aplicar tarifas disuasorias para consumos urbanos excesivos, campañas de concienciación en pos de un menor uso no sólo en épocas de sequía?. Habría que confiar más en mejorar la eficiencia en el uso en lugar que continuar incrementando la oferta.

3. ¿Acaso la calidad natural de las aguas subterráneas de la zona de estudio es inferior a la de las aguas superficiales del Júcar que se pretenden derivar para el abastecimiento a los municipios?. Si bien esto puede ser cierto en algunos casos concretos, en otros, la calidad deficiente de las aguas subterráneas tiene mucho que ver con una contaminación de carácter antrópico que no se ha procurado evitar en lo más mínimo, y que ahora sirve de justificación a los nuevos abastecimientos que se plantean.

4. Si se reconoce que la sobreexplotación con fines de regadío del acuífero de La Mancha Oriental es la causa de esta situación alarmante en la medida que la mayoría de las poblaciones de la zona se abastecen de agua subterránea, ¿por qué se deja al acuífero a su suerte y se renuncia a la posibilidad más sencilla, barata y segura de garantizar el futuro de la zona -recuperar los acuíferos-, optando por un gigantesco plan de infraestructuras a la vieja usanza?.

5. Con unos recursos renovables del acuífero de La Mancha Oriental que superan los 300 hm3 en régimen natural, ¿no podría reservarse una pequeña parte de los mismos para el abastecimiento urbano y así resolver el problema de una manera menos costosa y más sencilla?. Una persona que desconociera esta tierra y viera el macroproyecto que se quiere construir para ella, pensaría que se trata de un desierto total. Nada más lejos de la realidad. El abastecimiento desde el Embalse de El Picazo es un método dilatorio para encubrir la escasez social de agua y hacer dependientes a 150.000 personas de recursos de agua ajenos a su entorno inmediato.

6. El Proyecto adolece de un estudio detallado del régimen económico de la explotación, de la normativa legal, y lo que es más importante, la repercusión del coste a los usuarios -amortización de la obra, tarifas, energía de elevación, tratamiento del agua, distribución, depuración, gestión, etc. ¿A cuánto va a salir el metro cúbico de agua que llegue a las viviendas e industrias?. Convendría que los usuarios conociesen de antemano los costes que van a soportar, así como que tuviesen garantía sobre los mismos.

7. En última instancia se trata de plantear soluciones utilizando el sentido común, con el menor coste monetario, social y ambiental:
a) Antes de nada hay que identificar las verdaderas necesidades de abastecimiento de las poblaciones, caso a caso.
b) Hay que proponer las soluciones más fáciles e inmediatas. En unos casos se trata de aprovechar los recursos locales mediante una protección adecuada. En otros destinar al abastecimiento recursos aprovechados en riegos mediante adecuadas compensaciones. En otros, cuando las aguas tengan calidad inadecuada podrían ser de interés emplear pequeñas plantas de tratamiento por microfiltración. Todas estas acciones son blandas respecto al medio ambiente, rápidas y baratas.
c) Es inadmisible que se siga utilizando la "creciente contaminación" como coartada para desaforadas infraestructuras. Debe evitarse y corregirse, no tomarse como algo irreversible.

No se puede admitir el simplismo de que con dinero e infraestructuras se pueden resolver problemas que son de otra naturaleza. Las infraestructuras y las inversiones deben seguir a la identificación de los problemas y a las propuestas razonables, no precederlas. Y los principales problemas son los relacionados con el medio natural y el agua, no con inversiones e infraestructuras. Hay que adaptarse a las condiciones naturales y buscar al máximo soluciones locales adaptadas a ellas.

8. La situación actual de la zona objetivo del Proyecto pide a gritos actuaciones coordinadas en un doble sentido. Un programa a medio y largo plazo de reconversión de los regadíos y de gestión de los acuíferos, los humedales, los cauces, las fuentes y los manantiales, en suma, de los ecosistemas y paisajes del agua, y otro programa a corto plazo de gestión de la calidad del agua y de los abastecimientos de la cuenca. En relación con este último, hay que recordar que el abastecimiento de la población exige una fracción muy pequeña de los recursos de la zona. Asegurar los abastecimientos requiere reservar o “blindar” esa pequeña fracción para que no sea dilapidada en riegos.

En este sentido, el ejemplo de la ciudad de Albacete es digno de mención. Al empeorar la calidad del agua de sus pozos de abastecimiento, debido fundamentalmente a la contaminación agraria derivada de las explotaciones de regadío de su entorno, se promovió una conducción desde el embalse de Alarcón, derivando las aguas por el acueducto Tajo-Segura hacia una gran balsa de regulación en las cercanías de la ciudad. Una vez realizada la obra, que costó 30 millones de euros, se vio que el agua trasvasada no cumplía los requerimientos exigidos por la legislación para las aguas potables por su alto contenido en sulfatos, motivo por el que se está construyendo una planta de ósmosis inversa que cuesta 12 millones de euros más para potabilizar el agua, cosa que podía haberse hecho desde el principio, ahorrando la operación salvadora de la traída de aguas de Alarcón. A estos costes de inversión hay que añadir el mantenimiento de la infraestructura y el peaje que hay que abonar por la utilización del acueducto Tajo-Segura.

La gran irracionalidad económica del Proyecto comentado estriba en que hace filigranas para abastecer a los municipios a partir de las escasas aguas superficiales, a la vez que se ignoran las aguas subterráneas, que es lo que más abunda en ese territorio. Recordemos que la ciudad de Albacete, que desde hace unos años cuenta con un sistema de abastecimiento con aguas superficiales del Júcar, y que pretendía abandonar su fuente tradicional de abastecimiento a partir de aguas subterráneas, se ha visto obligada ya en varias ocasiones a hacer uso de los pozos tradicionales debido a las recurrentes sequías que reducen a la mínima expresión las aguas superficiales del Júcar.

Respecto a la presencia de sulfatos o de nitratos en las aguas subterráneas, hay que decir que sería rectificable mediante tratamientos potabilizadores, no requiriendo traer aguas de otras cuencas que, por lo general, reclaman también dichos tratamientos. El agua superficial del río Júcar no aporta una calidad sustancialmente mejor que la media de las aguas subterráneas disponibles en la zona que deberían reservarse para el abastecimiento.

9. Estas alegaciones exigen pensar, rectificar e invertir en hacer una gestión integrada del agua superficial y subterránea, de los abastecimientos y del territorio, de los paisajes y de los ecosistemas asociados a ellos, y no simplemente traer agua superficial que también requiere tratamientos por más 200 kilómetros de tuberías. Pero esta alternativa de gestionar mejor lo propio, aun siendo la más barata y la mejor para el territorio y para la mayoría de sus habitantes, no es la más rentable para los potentes grupos de presión interesados en manejar grandes presupuestos de obras y proyectos de gestión centralizados.

Como conclusión final, el Proyecto en nada ayuda a atajar las causas del deterioro, además de no ser el más eficiente ni en la inversión inicial ni en el posterior mantenimiento de las instalaciones y, por lo tanto, no debería llevarse a cabo. Como proyecto de abastecimiento, adolece de cuatro deficiencias fundamentales:

1ª) Problemas de cantidad: la cuenca del Júcar tiene unos recursos superficiales muy irregulares, por lo que malamente permitirían asegurar todos los años el abastecimiento de la ciudad de Albacete (ya conectada) y todos los municipios que ahora se pretenden conectar.

2ª) Problemas de calidad: el agua superficial del río Júcar es de una calidad similar a la de las aguas subterráneas de la zona, utilizadas hoy mayoritariamente para riego.

3ª) Es antieconómico: el megaproyecto propuesto resultaría más caro que otras alternativas de abastecimiento basadas en el aprovechamiento de los puntos de captación de aguas subterráneas actualmente existentes y su posible tratamiento potabilizador.

4ª) No ayuda a corregir la mala gestión reinante: los problemas de abastecimiento de los municipios que se pretenden abastecer con el Proyecto no son fruto de la escasez de agua, sino de su mala gestión, puesto que están asentados sobre abundantísimos aguas subterráneas.

Asociación para la Conservación de los Ecosistemas de La Manchuela (ACEM)

Ecologistas en Acción de Albacete