Caza de conejos y cebos envenenados

La Consejería de Medio Ambiente de Andalucía comienza la tramitación de la Orden General de Veda para la temporada 2004-2005 con la convocatoria de los Consejos Provinciales de Medio Ambiente. Ecologistas en Acción propondrá que se deje de cazar en los terrenos libres no acotados, que se prohíba la caza de una serie de especies que presentan niveles poblacionales por debajo de los recomendados por la comunidad científica para garantizar su viabilidad o de las especies protegidas que dependen de éstas y que se recoja en la Orden de forma expresa la responsabilidad subsidiaria del coto dónde se localicen cebos envenenados, que suponga la suspensión de la caza en el mismo.

Así, se solicitará la prohibición de la caza del conejo en toda Andalucía ya que su situación es regresiva y la presión cinegética deja el campo sin conejo que llevarse a la boca a especies en peligro crítico de extinción como el lince o el águila imperial que tienen en el conejo la base de su alimentación.

También pasan por una situación crítica, que no admite la pérdida de efectivos por caza, la tórtola, la codorniz y los zorzales por lo que se exigirá que se prohíba su caza. Igualmente se solicita la suspensión de autorización de la media veda y de la caza de perdiz con reclamo al tratarse de prácticas que incumplen normativa comunitaria ya que se caza en periodo reproductor. De no asumirse esta propuesta Ecologistas en Acción denunciará a la Junta de Andalucía, vía Queja, ante la Comisión Europea.

Ecologistas en Acción denuncia que ya es hora de que la administración ambiental abandone su política de complacencia con el sector cinegético, convertido en auténtico lobby de presión, con el consecuente desprecio a los legítimos derechos de otros colectivos ciudadanos, la mayoría silente no cazadora, que al no estar organizados y representar intereses más difusos enmarcados en lo que se podría denominar el disfrute de la naturaleza, ven lesionados sus derechos con el mantenimiento de una situación insostenible como la actual donde en el 98% de la superficie de la Comunidad Autónoma Andaluza, bajo distintas figuras legales y régimen de propiedad, se puede practicar la caza.