¿Día del mar en la base de Rota?

Durante estos días la OTAN está haciendo una demostración de fuerza en la base naval de Rota para festejar el “Dia del mar” y de paso congratularse de lo bien que están actuando militarmente contra la piratería en Somalia.

Ecologistas en Acción manifiesta un rotundo rechazo a que se considere un homenaje al mar un despliegue de maniobras militares, creando un escenario nada adecuado para la temporada estival, además de invadir con restos del combustible las arenas de las playas, como la de Fuentebravía.

Sumidos en una grave crisis económica, la OTAN monta unas maniobras con varios buques de guerra: parece que los gastos militares no se ven afectados por esta crisis.

En cuanto a la actuación humanitaria contra la piratería, hay que ver toda la realidad en su complejidad antes de evaluarla como exitosa.

Los primeros piratas en la zona aparecieron en 1991 para defender a los pescadores somalíes de los barcos industriales extranjeros que vienen pescando desde entonces en la zona de forma ilegal. En la actualidad la pesca extranjera ilegal en la costa somalí genera entre 300 y 500 millones de dólares anuales. No pretendemos justificar la extorsión de los actuales piratas organizados de forma mafiosa, sólo nos preguntamos por qué nunca han intervenido los organismos internacionales para evitar el robo de recursos naturales a una población bastante castigada por el hambre y las guerras internas.

Además de la pesca ilegal, la costa somalí es el paso preferido de los buques petroleros para acceder al Mar Rojo y entrar por el Canal de Suez a Europa, ya que debido a la falta de poder real del Gobierno Federal de Transición de Somalia el tránsito les resulta gratuito a diferencia de lo que ocurriría de elegir la costa de Yemen. Nos hacemos aquí también la correspondiente pregunta sobre la responsabilidad de los organismos internacionales para evitar que sus petroleros abusen de la situación del estado fallido de Somalia, privando a su población de unos ingresos necesarios para su desarrollo. Se calcula que un tercio de los somalíes necesitan ayuda externa y que la renta per capita anual del país es de 600 dólares. Las ONG que actúan en el área han denunciado en repetidas ocasiones que las fuerzas militares internacionales actuaban más para proteger a los buques petroleros y comerciales que a los barcos que transportan alimentos para la población.

Otro problema conectado con éste son los vertidos de residuos industriales, tóxicos e incluso nucleares en las costas de Somalia, que continúa actualmente ya que no hay autoridades que puedan patrullar sus aguas. Además de empresas y hospitales, en especial europeos, también ha elegido este lugar la mafia italiana para deshacerse de residuos peligrosos. La contaminación ha sido constatada por agencias de la ONU y se puso de manifiesto de forma brutal en diciembre de 2004. Cuando la ola del tsunami del sureste asiático alcanzó la costa de Somalia, cientos de barriles de residuos no identificados fueron arrojados contra ella. Más de 300 personas murieron por efecto de la radiación, como denunció el enviado de la ONU para Somalia, Ahmedou Ould-Abdallah, que también aseguró que había metales como mercurio y cadmio. El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) confirmó estas denuncias.

Los que defendemos la Paz y la conservación de nuestro medio ambiente, imaginamos una celebración del Día del mar en la que enseñamos a nuestros niños y jóvenes las especies marinas de nuestra Bahía de Cádiz, los deportes náuticos que se pueden hacer en nuestras aguas, las actividades de ocio que haríamos en nuestras playas, y finalmente y por supuesto, cómo conservar todo este maravilloso y privilegiado entorno para disfrute de todos, libre de armamentos y desarrollándose de forma sostenible.