El fuego arrasa un verano más La Campiñuela Baja

El punto de inicio, como en años anteriores, se localizaría en las proximidades del canal del Guadalmellato, según algunos testigos presenciales.

No cabe más dilación, no se trata solo de apagar eficazmente el fuego una vez iniciado, hay que anticiparse a las situaciones de riesgo que son en determinados casos previsibles. No nos podemos permitir que año tras año las llamas arrasen unas de las dehesas mejor conservadas y más próximas a la ciudad de Córdoba sin adoptar una línea de investigación específica que determine con nitidez el origen de los últimos incendios forestales que vienen abrasando el encinar de la finca La Campiñuela Baja. Es la única forma de poder anticiparnos a situaciones futuras de riesgo y es obligación de las Administraciones Públicas buscar una solución rápida y eficaz.

Según algunos testimonios recogidos durante las tareas de extinción, todo parece apuntar que el origen del fuego recurrente en la citada finca ganadera está asociado a comportamientos negligentes, e incluso intencionados, de los grupos de jóvenes que se reúnen en las rampas del canal del Guadalmellato para darse un baño, aprovechando que en estas fechas transporta agua para la zona regable localizada entre Córdoba (ciudad) y la localidad de Almodóvar del Río.

Sea cuales sean las causas, en esta caso donde hay un recurrencia incuestionable, es primordial establecer en base a una investigación seria, decisiones técnicas de carácter preventivo que responda a los condicionantes específicos del caso que nos ocupa. Si no, nos veremos abocados a ser testigos de una lenta agonía y destrucción de unos terrenos adehesados salpicados de manchas de matorral de cabeza, que ennoblece y enriquece el paisaje periférico de nuestra ciudad. Afortunadamente en esta ocasión, la presencia de ganado ha sido fundamental en la reducción del grado de afección sobre la arboleda. El consumo y compactación del pastizal ha provocado una discontinuidad vertical en la vegetal, circunstancia que ha permitido que numerosos árboles no se hayan visto afectados por el fuego.

No dejaremos de recordar que una parte significativa del término municipal de Córdoba, en particular, la Sierra de Córdoba, esta clasificada como Zona de Alto Riesgo. Esta clasificación es el resultado de una evaluación del riesgo local por incendio forestal al que ha sido sometida la totalidad de los términos municipales de la comunidad autónoma andaluza, por parte de la Junta de Andalucía.

En el término municipal de Córdoba confluye un alto riesgo de incendio forestal por factores estructurales e históricos. Entre los factores estructurales considerados destacan la pendiente del terreno y la combustibilidad de la masa forestal, considerada en el caso la Sierra de Córdoba, como de ALTA O MUY ALTA, según la zona o área concreta. Los índices utilizados, en cuanto al factor histórico, han sido el índice de frecuencia y el de causalidad.

En este caso, de nuevo, el término de Córdoba queda en un lugar destacado dentro del conjunto de municipalidades de Andalucía (el índice de frecuencia de incendios forestales en Andalucía por municipios, sólo esta superado en el caso de Córdoba, por el municipio gaditano de San Roque).