Plan de Ordenación del Territorio de la Costa del Sol Occidental

El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA-Ecologistas en Acción) ha presentado ante la Delegación Provincial de Obras Públicas alegaciones al Plan Subregional de Ordenación del Territorio (POT) de la Costa del Sol Occidental.

Entre los aspectos que se alegan a este documento figuran los siguientes:

- 1.- Se ha realizado de manera precipitada, sin consultar a los sectores sociales y económicos. Como consecuencia de ello, tiene errores técnicos que lo invalidan.

- 2.- Falta coherencia interna en toda la documentación. Se aprecia una brecha entre el diagnóstico (encargado a diversos expertos) y la memoria y normativa, así como entre la normativa y el mapa de ordenación. Esto significa que aspectos que se señala en un documento no se recoge en el otro o bien entran en franca contradicción.

- 3.- Falta el indispensable documento de la Memoria Económica, que exige todo planeamiento subregional, según la LOUA.

- 4.- Hay un inaceptable tratamiento del sistema de áreas libres: no están todos los que son espacios naturales a proteger. En particular, se ha ignorado totalmente los Lugares de Interés Comunitario (LICs) que forman parte de la Red Natura 2000. No aparecen en el plano de ordenación espacios naturales protegidos como la Sierra de Crestellina y otros propuestos por el diagnóstico, como la Sierra de Utrera, tampoco es recogido en el plano de ordenación.

- 5.- Se ha calificado como de protección ambiental de grado I lo que debería ser de grado II y al revés. Independientemente de esto, estos espacios figuran en el diagnóstico como propuesta de protección integral y sin embargo en el plano aparece con una figura que admite intervenciones con ciertas limitaciones, con lo que no hay una protección integral de masas forestales tan importantes como las dehesas y los alcornocales (ej.Elviria).

- 6.- Por tanto es falso que se proteja el 70% del territorio pues en la mayor parte de él puede intervenirse con actuaciones diversas como mansiones de grandes superficies, equipamientos de “interés social” (de cuya veracidad tenemos constancia) y campos de golf en zonas que teóricamente dicen tener protección ambiental.

- 7.- No resuelve satisfactoriamente el problema de los recursos naturales. El agua se pretende traer mediante trasvase de otras cuencas como Grazalema y aún así no salen las cuentas con una población de 1.800.000 habitantes para dentro de 10 años.

- 8.- No hay un estudio y una ponderación aceptable de la funcionalidad de las infraestructuras propuestas para atender a esta población. Según nuestros cálculos, algunas de estas infraestructuras, como el costoso tren del litoral, no tendrán el uso que se espera por su escasa funcionalidad, mientras que las autopistas que se proyectan son insuficientes y no resolverán el problema de los atascos.
- 9.- El POT no apuesta por un desarrollo sostenible sino que está orientado a la reproducción de una inercia de crecimiento como si los recursos fueran infinitos y la calidad ambiental inalterable. Y ello porque se parte de tres apriorismos inaceptables: que la población tiene que crecer un 300% en diez años, que esta población tiene que ser inmigrantes climáticos y que se tiene que embutir en una megaciudad de 4x50 km, una megápolis que llama “metaciudad” sin ninguna política de esponjamiento que favorezca la realidad actual de conurbación y apueste por una calidad ambiental para un turismo de calidad.

- 10.- Finalmente, el documento no analiza suficientemente la problemática del modelo de desarrollo turístico de la Costa del Sol, su obsolescencia y su tendencia al colapso por el excesivo aumento de la presión residencial. Sin embargo, por las tendencias que acepta, implícitamente reconoce una inercia de crecimiento indefinido en sectores tan lesivos para el porvenir de la Costa del Sol como el turismo residencial. Se ignora pues el debate que recientemente abriera la Diputación Provincial sobre los modelos de desarrollo en el sector turístico, que apuntaban en su diagnóstico un colapso a medio plazo y que por tanto recomendaba un cambio de paradigma más basado en la calidad que en la cantidad, hacia la actividad turística de calidad, que dé servicios y empleo, como es el turismo hotelero y el consiguiente freno al mal llamado turismo residencial, que de perpetrarse los planes del POT convertirán a la Costa del Sol en una megaciudad sin empleo, llena de inmigrantes climáticos que no dejan riqueza y empleo en el tejido social.

Estos aspectos fueron discutidos en la Jornada de DebateTurismo y ordenación del territorio”, organizada por GENA-Ecologistas en Acción en colaboración con la Diputación Provincial, y que tuvo lugar el pasado martes día 8 de 2005 en el Salón de Estudios Portuarios, con participación de diversos expertos y miembros del propio equipo redactor del POT.