Manifestación en defensa del río castril

El "ordeno y mando, y a callar" que están imponiendo las administraciones "democráticas" para llevarse el agua de un río emblemático y condenar a la ruina a sus vecinos tradicionales, han encontrado contundente respuesta en los habitantes de Castril y de Cortes de Baza, así como en numerosas fuerzas sociales de la provincia, que no entienden bien la "transparencia y participación ciudadana" que pregona este gobierno.

En contra de toda lógica y la propia normativa, las máquinas están arrasando las huertas del río Castril sin haberse completado aún los trámites de expropiación. Hay una gran prisa porque los hechos consumados hagan más difícil la vuelta atrás ante las previsibles desautorizaciones por parte de la justicia y de la Unión Europea.

La excusa de llevar agua para abastecimiento no se sostiene: Zújar ha anunciado macrourbanizaciones con campo de golf nada más aprobarse el proyecto de tubería, en Baza, les sobra el agua para otorgar concesiones por muchos cientos de miles de metros cúbicos anuales para regar olivos y almendros, incluso para amparar la extracción de más de un millón de metros cúbicos para riegos, de un pozo ilegal y con orden de cierre, poniendo en peligro su propio abastecimiento.

manifestación
El pueblo dice no a la imposición

La administración, además de su oscurantismo, trata de dividir y enfrentar a los pueblos, y así, lleva años prometiendo agua a Castril para nuevos regadíos, sabiendo que hay un compromiso con Europa, a partir del recrecimiento de la presa de la Breña, por el cual debe devolver 150 millones de euros si aumenta una sola hectárea de riego más en la Cuenca del Guadalquivir.

La "colaboración " de las administraciones con los ciudadanos se refleja en que desde febrero estamos esperando que la Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, responda a una simple pregunta: ¿Para qué y para quién es el agua que se quiere detraer del río Castril?.

Hemos recurrido al defensor del Pueblo para que anime a la Ministra a responder.

Ya hay un proyecto para riegos a la comarca de Baza tomando el agua en el pantano del Negratín. Curiosamente este proyecto rechazó las conducciones de agua junto al río por su enorme impacto ambiental.

Parece que las tuberías para llevar el agua para abastecimiento son de otro color y esas no tienen impacto. Se ha propuesto que de los más de 40 hectómetros cúbicos que se van a llevar desde el pantano para riegos, se utilicen los necesarios para abastecimiento. O mejor aún, una vez que hay agua superficial para riego, se pueden y deben cerrar los cientos de pozos de la comarca (la mayoría ilegales con el beneplácito de la administración), con lo que habría agua de sobra para abastecimiento y el río Castril seguiría siendo un río vivo y fuente de vida para sus habitantes ribereños.