Recurso de alzada contra el nuevo vertedero de Toledo

Ecologistas en Acción de Toledo ha presentado ante la Consejera de Industria, Energía y Medio Ambiente, recurso de alzada contra la Autorización Ambiental Integrada del Vertedero del área de gestión nº 7, Toledo Centro – Norte o como popularmente se le conoce “Vertedero de la Dehesa Aceituno”.

La Autorización Ambiental Integrada (AAI en adelante) firmada por el Director General de Evaluación Ambiental se publicó el 3 de septiembre pasado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha y resuelve el expediente de autorización del vertedero.

Ecologistas en Acción de Toledo ha decidido interponer este recurso de alzada para agotar la vía administrativa y como paso previo al contencioso-administrativo ante los Tribunales al que es de prever que se tenga que acudir ante la más que segura respuesta negativa de la Consejera al recurso de alzada.

Ecologistas en Acción tiene claro que la decisión de ubicar el vertedero de Toledo en Dehesa Aceituno es una imposición a cuatro bandas, Junta-Ayuntamiento-Diputación-Promotores inmobiliarios, en la que los criterios medioambientales se han supeditado a los intereses políticos y urbanísticos ligados al POM, a la recalificación de los terrenos del vertedero actual y a salvar la cara ante las quejas por los malos olores. Así las cosas, es ingenuo esperar que la Consejera de de Industria, Energía y Medio Ambiente, rectifique lo mucho y mal que se ha hecho todo hasta ahora.

Sin embargo, Ecologistas en Acción de Toledo va a seguir intentando hacer ver que hay alternativas menos impactantes medioambientalmente y que el procedimiento de aprobación del proyecto está plagado de irregularidades que debieran llevar a la anulación del mismo.

Por ejemplo, la propia AAI se refiere también al sellado del vertedero actual, cuando dicho sellado, formando como es evidente parte del mismo proyecto, no se incluyó dentro del procedimiento de evaluación ambiental. Tampoco se ha tenido en cuanta que han pasado más de tres años desde la declaración de impacto ambiental. La realidad ambiental de la zona ha cambiado en ese tiempo por lo que debía reevaluarse la situación. Tampoco hay que olvidar que el estudio de impacto no valoró la posible afección por olores del nuevo vertedero. Para colmo, las medidas compensatorias han sido un fraude, ya que se han aportado terrenos, los del Borril, que ya eran de la administración.

Con todo lo más grave sigue siendo que el proyecto se ubica en el corazón del mejor espacio natural del municipio de Toledo, degradando gravemente la Dehesa del Aceituno, uno de los montes mediterráneos mejor conservados de la provincia, hábitat además de especies en peligro de extinción.

Ecologistas en Acción de Toledo sigue manifestando su más rotunda oposición a este proyecto sin las más mínimas garantías ambientales y de procedimiento, entre otros, por los siguientes motivos:

1º.- La alternativa seleccionada en El Aceituno resultaba y resulta ser el emplazamiento más costoso y el que mayor impacto ambiental produce. Algo realmente contradictorio con el sentido común dados los tiempos de crisis económica y medioambiental por los que atravesamos.

2º.- El emplazamiento de Aceituno se encuentra en la peor orientación posible - con respecto al sector occidental del núcleo urbano de Toledo – de cara a la minimización de los malos olores que se generan en unas instalaciones de este tipo (vertedero y planta de compostaje). La componente oeste dominante en los vientos de la zona y las inversiones térmicas que mantienen las partículas en las capas más bajas de la atmósfera son factores a tener en cuenta para que no vuelvan a sucederse situaciones como la sufrida durante años por los vecinos de La Legua y Valparaíso. Algo que parece haberse obviado en el caso Aceituno y que afectará a Toledo y a localidades cercanas como Guadamur y probablemente Argés.

3º.- La Dehesa del Aceituno forma parte del territorio objeto de ordenación del Plan de Ordenación Municipal de Toledo, plan que fue aprobado en precario, con notables deficiencias en el procedimiento de participación pública, eludiendo en algunos PAUs las restricciones medioambientales y marcando, “casualmente”, en la Dehesa del Aceituno, un artificioso (por bien conservado) islote de suelo no protegido para colar el vertedero rodeado de suelo rústico de protección natural.

4º.- La construcción de un vertedero y el traslado de la planta de compostaje en un hábitat de este tipo y en este emplazamiento concreto afectaría severamente al hábitat de especies declaradas “en peligro de extinción” como el Águila Perdicera o el Águila Imperial Ibérica.