Irregularidades en la demolición de una casa en Macharaviaya

Gena-Ecologistas en Acción de Axarquía denuncia irregularidades en la demolición de una vivienda ilegal situada en la zona de la Axarquía.

Entre el 1 y el 2 de presente mes, se llevó a cabo, por encargo de la Diputación Provincial de Málaga, la primera demolición auténtica (la de la Viñuela solo fue una estructura) de una vivienda ilegal en la Axarquía situada junto a la carretera MA-3201 de Macharaviaya a Benaque, una vivienda que empezó a construirse como una casa de aperos en el año 1998 dentro del margen protegido de 25 metros previsto en la Ley 8/2001 de Carreteras y sin licencia del ayuntamiento, organismo que decretó una orden de paralización.

A pesar de ello, el propietario continuó la obra y posteriormente, en sucesivas fases, fue haciendo ampliaciones, hasta construir finalmente una vivienda residencial (véase figura adjunta). Los cambios efectuados consistieron, en primer lugar, construir una dependencia anexa a la que abrió una ventana (año 2003). Posteriormente se procedió a cambiar la pendiente del techo, y cambiar el techo de chapa por uno de hormigón, a la vez que se construyó otra dependencia simétrica al otro lado, para convertir la caseta de aperos de tejado de un agua a una vivienda de tejado a dos aguas, a las que igualmente se les abrió una ventana a cada una. El ayuntamiento desautorizó la apertura de estas ventanas. También se construyó una estructura anexa a la vivienda, de función desconocida, pero suponemos que al tener una chimenea se trata de un horno. En años sucesivos se fue acabando la obra con el tratamiento de fachadas con hormigón y finalmente el pintado de la misma.

Estas obras fueron denunciadas desde el primer momento por un particular y en el año 2004 por GENA-Ecologistas en Acción, que presentó denuncia de ésta y otras viviendas del municipio de Macharaviaya ante la Delegación Provincial de Obras Públicas, que inició el procedimiento administrativo correspondiente, cerciorándose de que estas viviendas carecían de permiso por parte del consistorio de Macharaviaya. En el año 2007, ante la inoperancia de la citada Delegación Provincial, cursamos denuncia general de la situación urbanística de Macharaviaya ante la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia Provincial de Málaga, que inició los correspondientes procedimientos judiciales, algunos ya con sentencias en firme.

Entre tanto, la denuncia cursada por un particular ante la Diputación Provincial, titular de la mencionada carretera, junto a una sentencia judicial (nº 97/06) que reconocía el deber de esta institución de aplicar la norma de la “restitución de la legalidad” a través de la demolición, finalmente la Diputación Provincial decretó la orden de demolición y al no ser recurrida y pasado el tiempo en que el propietario no ejecutaba la orden, lo hizo con sus propios medios.

Ante los hechos consumados y el movimiento social y político que se generó el día de la demolición, incluidas las declaraciones de particulares y del propio alcalde de Macharaviaya, allí presente en aquel momento, esta asociación destaca los siguientes aspectos críticos:

1.- La demolición ha sido parcial no total como corresponde a lo dispuesto en la Ley de Carreteras. Esto se ha debido a que un informe jurídico de la Diputación Provincial ha entendido que lo que está en litigio solamente son las obras de ampliación de la casa de aperos. Esta asociación considera que este informe carece de fundamento ya que lo que está en litigio es una obra permanente, que incluye la caseta de aperos. El mismo argumento jurídico que lleva a la demolición de una vivienda debe conducir a la demolición de una caseta de aperos, ya que en ambos casos se trata de una estructura permanente dentro del margen protegido de 25 metros previsto en la Ley de Carreteras.

2.- Independientemente de esta cuestión, en la demolición se ha respetado una estructura anexa a la antigua caseta de aperos, que se construyó con posterioridad, que se ha respetado sin justificación alguna, cuando esta estructura no corresponde a la caseta de aperos. Por otra parte, se ha respetado el tejado de hormigón cuando en su estado anterior era de chapa. Finalmente se ha respetado ventana y puerta que tampoco estaban en la anterior caseta de aperos (además de no tener autorización). GENA-Ecologistas en Acción considera que estas irregularidades deben ser corregidas inmediatamente.

3.- En el momento de la demolición un puñado de vecinos se manifestaron en contra de esta operación, estando acompañados en todo momento por el alcalde de Macharaviaya. Los manifestantes incluían pancartas en las que se proferían calumnias contra el propietario del Hotel Macharaviaya, de nacionalidad británica. Entre las calumnias figura una pancarta que dice “Yo también quiero un hotel gratis -cómo se hace-“, con lo que se afirma que su dueño no ha tenido que invertir nada para su construcción, afirmación que obviamente carece totalmente de fundamento. También se dice “Estamos parados y el hotel cerrado”, como si el hotel tuviera obligación de dar empleo a los parados del pueblo, además de no es cierto que esté cerrado. Estas manifestaciones carecen de fundamento, pues el hotel ha necesitado una fuerte inversión de su dueño y si la tasa de pernoctaciones ha disminuido ha sido precisamente por el deterioro del ambiente de paz y tranquilidad que era el principal activo de este hotel, además de la crisis económica, naturalmente.

4.- Los manifestantes se desplazaron hacia el Hotel Macharaviaya profiriendo gritos hostiles y calumniosos contra el dueño del hotel y algunos intentaron entrar y provocar al dueño bajo el pretexto de ir a tomar una copa, servicio que obviamente está reservado a los clientes del hotel, ya que no es un bar.

5.- En este contexto, nos parece totalmente desafortunadas y electoralmente interesadas las declaraciones del alcalde de Macharaviaya, que fue allí a apoyar a los manifestantes. En sus declaraciones profirió calumnias contra el mencionado dueño del hotel, diciendo que “mantiene una actitud persecutoria hacia todos los vecinos”, en alusión al derecho y deber de un ciudadano de denunciar hechos delictivos que ocurre en su comunidad. También afirmó que este ciudadano lo que ha hecho es “hacerse una casa en el campo con la promesa de hacer un hotel rural”, afirmación sin fundamento alguno porque tenemos constancia de que en este hotel ha tenido una clientela fluida que ciertamente ha disminuido a partir del empobrecimiento ambiental de su entorno, la competencia desleal de las casas rurales y últimamente la crisis económica. Este tipo de declaraciones, además de falsas y calumniosas, son inaceptables en la máxima autoridad de ese municipio, y reflejan, junto con su apoyo a los manifestantes, una actitud permisiva hacia la urbanización ilegal en el campo (algunos de los manifestantes están encausados por delitos semejantes) y con su presencia y apoyo podría estar alentando a las actitudes hostiles y xenófobas que mostraban los manifestantes contra el mencionado hotelero.

Ante estos hechos, GENA-Ecologistas en Acción ha presentado denuncia ante la Diputación Provincial de Málaga por la incorrecta aplicación de la orden de demolición, notificando al juez instructor las irregularidades observadas, al tiempo que está estudiando con sus abogados la posibilidad de demandar al alcalde de Macharaviaya por alentar actitudes hostiles y xenófobas de los manifestantes y por realizar, con su presencia, una apología a la construcción ilegal en suelo no urbanizable.