Destrozan los barrancos del Sacromonte sin necesidad

Se están acometiendo trabajos, dentro de los proyectos que defiende el Sr. Torres Hurtado, Alcalde de Granada, en los barrancos del Sacromonte, que van contra la lógica y contra toda la legislación vigente.

Lo contradictorio, es que la Gerencia Municipal de Urbanismo y Obras dice que no saben nada, pero que por teléfono les han contado de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que van a ser muy buenas las obras y que se supone que no producirán daños.

No se nos responde si, al menos, esta actuación cuenta con la preceptiva licencia de obras municipal como se le exige a cualquier vecino.

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Para desviar las aguas de su cauce natural. Al fondo la colina de la Alhambra

Está realizándose ahora mismo los trabajos correspondientes al PROYECTO DE CORRECCIÓN AMBIENTAL DE BARRANCOS EN LA MARGEN DERECHA DEL RÍO DARRO A SU PASO POR EL SACROMONTE (término municipal de Granada).

“Su objetivo es la recuperación del espacio fluvial, que se encuentra ocupado ilegalmente y la restitución del terreno a sus condiciones originales o, al menos, a las más próximas a su estado natural.

Se pretende mejorar la capacidad de desagüe de los barrancos para evitar que en el futuro se puedan producir inundaciones, si bien no es el objetivo principal de la actuación, porque hasta el momento no se han producido daños importantes por inundaciones de la zona.

Este proyecto cuenta con un presupuesto para conocimiento de la administración 2.390.091,73 €”.

Dice el proyecto que “es posible que la zona vuelva a ser un punto de atracción turística y los ciudadanos se acerquen a este entorno, por lo tanto se podría beneficiar el sector servicios”.

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¿Para qué sirve si ya está hecho el canal?

Se da la circunstancia de que el PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DE LAS CUENCAS DE LOS RIOS GENIL, DARRO Y BEIRO, prohíbe los nuevos accesos y los movimientos de tierras, que necesitarían un Estudio de Impacto Ambiental.

La actuación que nos encontramos es una auténtica aberración, consistente en afianzar un viejo camino, cementándolo incluso, para unir mediante canales de piedra las barranqueras que desaguan de forma natural al río Darro y dirigirlas de forma encadenada hacia el barranco el Hornillo.