Más movilidad sostenible en nuestra ciudad

Los ecologistas de Arcos promueven una movilidad sostenible, participando en la realización de un plan de movilidad urbana.

Hablar de "movilidad sostenible" es referirse a multitud de acciones, tendencias y cambios a la vez. Aunque es cierto que los poderes públicos cada vez tienen más en cuenta la importancia de la sostenibilidad en el transporte y los desplazamientos de los ciudadanos/as, mayores o pequeños, con o sin problemas de movilidad, la verdad es que queda mucho camino por recorrer.

La "movilidad sostenible" englobaría un conjunto de procesos y acciones orientados para conseguir como objetivo final un uso racional de los medios de transporte por parte de los particulares y de los profesionales.

Este concepto comprende varios enfoques. De lo que se trata es de reducir el número de vehículos que circulan por las vías y la accesibilidad para toda la ciudadanía local y foránea. Pero, por otro lado, de esta manera, también se consigue que la contaminación producida por los automóviles disminuya. Además también se reduce el ruido que producen. Esto último no es baladí, ya que en las ciudades estadísticamente son los vehículos los mayores generadores de contaminación acústica. Con todo se lograría un ahorro energético nada despreciable; hay que tener en cuenta que las reservas fósiles de las que se obtienen los combustibles son finitas.

Se sufre de un volumen desmedido y evitable de vehículos en las vías públicas. Por ello, los expertos señalan varios datos que reflejan hasta que punto la "movilidad sostenible" debiera ser convertirse en una meta útil para todos. En primer lugar, en torno a un tercio de los desplazamientos en coche que se realizan diariamente son de menos de 2 kilómetros, por lo que podrían hacerse a pie o a través de otro medio no contaminante. Los vehículos, como ya hemos comentado y resulta patente, son la principal fuente de contaminación acústica en las grandes ciudades. La ocupación media de los turismos en el mundo occidental no llega a los dos pasajeros por coche. Además, la contaminación relacionada con los medios de transporte sigue aumentando cada año, a pesar de las políticas orientadas a reducir las emisiones de gases.

Para fomentar la "movilidad sostenible" los organismos públicos se inclinan por una política "multienfoque", que aborda los diversos problemas que el gran número de vehículos acarrea y trata de paliarlos en la medida de lo posible con diferentes iniciativas planteadas en varios ámbitos.

El reto para el desarrollo sostenible en las zonas urbanas de Arcos es inmenso: supone reconciliar el desarrollo económico de las ciudades y su accesibilidad con la mejora de la calidad de vida y la protección del medio ambiente. Plan de Movilidad Urbana Sostenible:

- Con una circulación fluida. Marcha a píe, transporte colectivo, uso racional del automóvil privado, aparcamientos gratuitos en la periferia con enlaces para el colectivo y tarifas altas en el centro (salvo residentes), vehículos más pequeños para el transporte de mercancías, teletrabajo, teleinformación, telecompra…

- Más ecológico. Los principales problemas medioambientales de las ciudades tienen que ver con el predominio de los hidrocarburos como combustibles para el transporte, que generan CO2, emisiones contaminantes a la atmósfera y ruido. El Consejo Europeo8 ha fijado un objetivo de reducción de las emisiones comunitarias de gases de efecto invernadero cifrado en el 20 % para 2020. Con el :

o Fomento de tecnologías menos contaminantes apoyando y reduciendo impuestos para el trasporte público y privado más limpio.

o Control de la contaminación de vehículos por la policía.

o Conducción más ecológica (sensibilización de las autoescuelas).

o Definición de zonas con restricciones para el tráfico.

· Inteligencia para el transporte de mercancías.

o Evitando horas punta.

o Mejorando la información local sobre el tráfico existente.

- Transporte urbano accesible a todas las personas. La accesibilidad se refiere en primer lugar a las personas con problemas de movilidad, a las personas discapacitadas, a las personas mayores, a las familias con niños pequeños y a los propios niños pequeños, todos los cuales deben poder acceder fácilmente a la infraestructura de transporte urbano. La accesibilidad también tiene que ver con la calidad del acceso de las personas, de los turistas y las empresas al sistema de movilidad urbana, consistente en la infraestructura y los servicios. Y por supuesto, una ordenación del territorio, un urbanismo en consonancia.

- Seguro. Caminar, circular en bicicleta o conducir un coche o un camión debe poder hacerse con un riesgo mínimo para sus personas. Para ello hace falta que la infraestructura esté bien planeada, sobre todo los cruces. Infraestructuras y vehículos más seguros.

- Mayor conocimiento. Para crear una nueva «cultura de la movilidad urbana» hace falta crear asociaciones o implicación de las existentes. Una educación, formación y concienciación mayores también desempeñan un importante papel. Y una recogida de datos y búsqueda de recursos.

- Adaptable, revisable y con seguimientos programados.