Deslinde administrativo del camino público de Villa Alicia

La última hazaña de la propiedad ha consisto en la tala de tres árboles de gran porte (dos pinos piñoneros y una desmoche parcial de una encina con más de 150 años de edad), forzando la caída de los mismos sobre el camino de Villa Alicia. No basta con meter en el camino una retroexcavadora, si no se ha conseguido el objetivo, que no es otro, que intimidar a senderistas y paseantes varios.

Todo lo viene intentando el propietario de una finca para evitar el paso de senderistas y cicloturistas por un camino público municipal, registrado y reconocido como tal en diversa documentación de carácter oficial. Se ha cortado el paso con una alambrada de espino, se ha intentado borrar literalmente el camino público, se ha llegado incluso a abrir una zanja de punta a punta del camino. Cualquier acción, antes que dejar transitar a paseantes y usuarios de los caminos que cada fin de semana se adentran en la Sierra de Córdoba y alrededores. E incluso, se ha llegado al enfrentamiento verbal entre el propietario de la finca de Villa Alicia y grupos de cicloturistas.

Los hechos anteriormente señalados han sido puntualmente comunicados al Ayuntamiento de Córdoba, responsable de la tutela de este patrimonio público, sin que haya adoptado aparentemente ninguna medida que evite una constante situación de conflicto, que no tendrá fin hasta que el consistorio asuma su responsabilidad y tome cartas en el asunto.

Ecologistas en Acción considera que el Ayuntamiento de Córdoba, al igual que el resto de las entidades locales, tiene la obligación de ejercer las acciones necesarias para la defensa de sus bienes y derechos. No debe de ser una excusa, para justificar la inactividad en este ámbito por parte del Ayuntamiento de Córdoba, la ausencia de una Ordenanza municipal de caminos público municipales. Con lo que tenemos, con el marco jurídico actual, existe ordenamiento legislativo suficiente como para poder evitar las constantes agresiones a los caminos públicos municipales. Es cuestión de voluntad política, y de algunos medios humanos y económicos.