El silvestrismo tiene que llegar a su fin

La implicación del presidente de una sociedad silvestrista en una redada contra las capturas ilegales de fringílidos es la gota que colma el vaso.

Desde Ecologistas en Acción hemos manifestado en reiteradas ocasiones que esta supuesta tradición contraviene la Directiva Europea de Aves, que prohíbe expresamente el uso de cualquier método no selectivo para la captura de aves, como son los utilizados en las prácticas silvestristas. Por ello la Unión Europea podría llegar a sancionar con fuertes multas a nuestra comunidad. Dinero que pagaríamos entre todos.

Es un secreto a voces que muchas de las aves que se capturan no acaban en concursos de canto, sino en la cazuela como se ha puesto en evidencia con las últimas actuaciones realizadas por el Seprona en la zona de La Janda y la Costa Noroeste. Donde la semana pasada se incautaron casi 200 aves de las cuáles 71 se encontraban ya desplumadas y listas para su consumo. Más bochornoso e intolerable resulta aún que entre los implicados se encontrara el presidente de una sociedad silvestrista.

Estos hechos, junto con otras detenciones recientes por los Agentes de Medio Ambiente, así como la denuncia realizada contra un restaurante en Vejer que culminó con la incautación de más de 100 aves en enero de este mismo año, hace que se necesario poner punto y final a estas prácticas expoliadoras de las aves silvestres.

No puede considerarse una excepción que cada año se autorice la captura de más de 175.000 ejemplares como si de una cuota de caza se tratase. Además de que no se justifica convenientemente la necesidad de autorizar estas capturas, ya que estas especies se pueden reproducir fácilmente en cautividad, y existe actualmente un gran stock de fringílidos, dado el elevado número de silvestristas que tenemos en nuestra comunidad autónoma.

Tampoco es de recibo que una excepción no esté sometida a un control suficiente, y que en la práctica, como todo el mundo sabe, se capturen más aves de las permitidas. Incluyendo especies que no constan en las autorizaciones que la Consejería de Medio Ambiente da para estas capturas.

Así pues aunque solo pueden capturarse jilgueros, verderones y pardillos la realidad es que junto con estos caen otras especies de aves, como verdecillos, pinzones, alcaudones, zorzales e incluso cernícalos, que están estrictamente protegidas por la ley.

Por todo ello, Ecologistas en Acción se dirigirá a la Consejería de Medio Ambiente para solicitar que se cumplan las normativas europeas materia de aves, se potencie la cría en cautividad (cosa que no hacen la mayoría de los aficionados) y se erradique definitivamente el uso de la red (de niebla o abatible). Por lo que esperamos que el cupo de capturas que se autoricen este año sean las últimas amparadas por la Junta de Andalucía. Falta pocos días (el 22 de noviembre finaliza el plazo) para terminar con este exterminio.