Poco respeto del Ayuntamiento a los árboles urbanos

En el teléfono de Ecologistas en Acción es cotidiano recibir mensajes de vecinos malagueños indignados al ver como enferman árboles emblemáticos en sus barriadas sin poder hacer nada al respecto, o como son talados árboles por el Consistorio de la ciudad, sin que los vecinos sean informados de estas actuaciones.

Hace unos días, un vecino de la plaza Obispo Pedro Moya llamaba a la sede de Ecologistas en Acción exaltado ante la colocación de unos cables de acero en un pino de más de 50 años. “Me he levantado y he visto como lo están preparando todo para cortar el árbol, he llamado al Ayuntamiento, al Seprona, a la policía, nadie puede decirme que hacer, qué va a pasar. ¿Cómo puedo actuar?”.

Una ciudadana nos comunica que observa cómo están secándose dos magnolios de Calle Alcazabilla, justo emplazados en la terraza del Pimpi; “sin embargo, los demás magnolios del mismo jardín se encuentran en buen estado. Se podría entender un oscuro interés en dejar abandonado el arbolado de la zona para favorecer los diseños minimalistas, como ya ocurrió en la también céntrica Plaza del Carbón”, en la que actualmente observamos una terraza de un restaurante donde antaño habían dos ficus.

Otro vecino de la Avenida Andalucía alerta de un posible envenenamiento de un ficus elástica que se encuentra en los Jardines de Picasso, “las hojas están amarillentas y hay muchas hojas caídas. Debajo de su copa hay una planta que también está amarilleando. Sin embargo unos metros más allá está esa misma planta pero en buenas condiciones. Eso hace suponer un envenenamiento del suelo, quien sabe por qué tipo de intereses”.

Las obras que actualmente colonizan la ciudad está afectando también a los árboles. En la Avenida Pasteur, en el Campus Universitario, han destrozado decenas de gran porte para construir el metro en superficie, “cuando tenían espacio más que de sobra para haberse desplazado 10 o 20 metros, respetando la arboleda”.

Antes la pasividad de la institución municipal, surgen iniciativas ciudadanas dispuestas a realizar el papel que los corresponde a la administración. Un ejemplo es la Asociación Cultural de Amigos del Balneario del Carmen, que el mes pasado fumigó las palmeras de los Baños del Carmen al ser víctimas de una plaga de picudo rojo.

Para Ecologistas en Acción, casos como estos, demuestran el poco interés e insensibilidad que tiene el Consistorio malagueño en la arboleda urbana y en el bienestar de los peatones. El árbol es una necesidad en Málaga, no sólo por su estética, sino también por la capacidad de dar sombra en verano y disminuir la sensación térmica de los viandantes. Por otro lado, para muchos ciudadanos los árboles forman parte de su identidad, la mayoría han estado ahí acompañándolos con el paso del tiempo y su deterioro implica una pérdida de sus raíces malagueñas.