Sangre y muerte para una campaña solidaria

Nuevamente se organiza en Sanlúcar de Barrameda un festival taurino al que se le da el carácter de servir a una causa justa. Es un signo de sociedades avanzadas organizar eventos con carácter benéfico. En efecto, el fin nos parece adecuado y propio de una sociedad solidaria con los más desfavorecidos. Es muy loable que el Ayuntamiento y las asociaciones promotoras quieran favorecer a un sector de la población, como son los niños, para que no se sientan discriminados del resto y puedan tener juguetes en Navidad.

Las asociaciones de defensa de los animales MAFI, SOLÚCAR, A.S.A.T., la delegación de P.A.C.M.A. y ECOLOGISTAS EN ACCIÓN lamentamos muy profundamente que, una vez más, una campaña tan hermosa como la que pretende conseguir que ningún niño en nuestra localidad vea pasar estas fiestas sin recibir un juguete, suponga la tortura, martirio y asesinato de seis animales, jóvenes y nobles, para regocijo y disfrute de quienes con sus aplausos, convierten la más abyecta de las violencias en el entretenimiento general.

Es un engaño a los ciudadanos reclutar público para este tipo de espectáculos poniendo como reclamo la solidaridad. Para conseguir dar juguetes a las familias que no pueden comprárselos a sus niños existen muchas alternativas. Nos entristece y mucho, la falta de imaginación para obtener los medios necesarios con actividades de otro tipo, que sean verdadera cultura (exposiciones, obras de teatro, desfiles, conciertos…) y en general cualquier tipo de acto que no suponga violencia, muerte y barbarie.

¿Cómo se puede cometer la osadía de incluir un espectáculo tan bochornoso en el mismo apartado que la música, la pintura, la arquitectura…y a continuación hacernos ver que esta es la quintaesencia de la verdad? ¿Tenemos que aceptar que una plaza de toros es lo mismo que el Museo del Prado (sólo por citar uno)?

No hay por qué recurrir siempre a las fiestas basadas en el maltrato cruel a un animal y mucho menos para estos fines. Los medios económicos para obras benéficas pueden obtenerse por otros medios, más éticos en el trato con los animales y más respetuosos, pues no parece que los conceptos de muerte y tortura sean compatibles con los de beneficencia y solidaridad. En este caso se martirizan animales inocentes para hacer un bien a niños necesitados, lo cual nos parece una grave contradicción.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua dice textualmente: Solidaridad es la adhesión circunstancial a la causa o empresa del otro. Según esto, el único solidario es el toro o la vaquilla, que entrega su vida para que la destrocen en medio de grandes sufrimientos, pues los espectadores, para lo que realmente pagan es para poder disfrutar con tan bárbaro y vergonzoso espectáculo.

Por otro lado, cabe pensar qué cantidad de lo recaudado se destina efectivamente a la acción de beneficencia. ¿Alguna vez se rinden cuentas públicas de lo que se recauda? Y podemos preguntarnos, ¿no se recaudaría mucho más con un espectáculo que interesara a mucha más gente que un festival taurino?

Esperamos y deseamos que reflexionen y que al menos, nuestro Ayuntamiento no vuelva a patrocinar nunca más festejos crueles y menos con la premisa de una causa solidaria.