Oposición al proyecto de Malcucaña-El Palmar en Vejer

El proyecto que se pretende desarrollar en El Palmar es, una vez más, un proyecto insostenible, destructor de uno de los pocos paisajes vírgenes que nos quedan en la costa y se basa en la política del ladrillo que es la que nos ha llevado, entre otras cosas, a la crisis económica actual.

Otra vez en Malcucaña, en el límite entre los términos municipales de Vejer y Conil, en el espacio libre de Castilnovo-El Palmar, se pretende instalar un macroproyecto urbanístico con dos apartahoteles que sumaran más de 1.300 plazas y un total de 680 habitaciones (no se sabe si dispersas o no). Ahora lo retoma la empresa Chival Promociones, integrada en Grupo Tarje, con apoyo de Cajasol. Tanto Ayuntamiento como promotora dicen que desarrollaran lo ya aprobado por la Junta de Andalucía en un largo proceso de recalificación “a la carta” siguiendo los “caprichos” del anterior promotor Riera Marsá.

Se piensan inventar un nuevo pueblo que dicen “recreará una villa en la línea de Conil y Vejer” y, cómo no, dicen también que crearán 300 empleos directos (¿cuántos días…?).

Ecologistas en Acción se manifiesta públicamente en contra de este proyecto por diversas razones:

- Destruirá una de las zonas vírgenes que nos quedan en el litoral gaditano, uno de los espacios abiertos en los que la playa y el campo se unen proporcionando un paisaje único en nuestro litoral.

- Ni siquiera son hoteles, que son los que se recomiendan desde la Junta de Andalucía y propone el Plan de Ordenación Territorial (POT) de La Janda, son apartamentos turísticos; más turismo residencial, menos empleo, y más mamotretos en primera línea de playa.

- Suponen más de lo mismo en el diseño de nuestra economía. Seguimos con la dependencia del ladrillo mientras que desde el Gobierno se nos invoca a una economía sostenible, al cambio de modelo económico. ¿Esto es lo que propugnan en el PSOE de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Vejer? ¿Más cemento, más especulación, más colmatación del litoral...?

El que un espacio haya llegado a la calificación de Suelo Urbanizable, después de subterfugios y vericuetos, no quiere decir que la tenga que mantener para “siemprejamás”; por el contrario, estamos cansados de ver modificaciones de PGOUs para urbanizar lo que era no urbanizable.
Ahora tenemos la oportunidad de estar ante el primer caso en Andalucía de modificar el planeamiento en el sentido contrario.

Ecologistas en Acción luchará por ello. Y el PSOE tiene que demostrar que está por un nuevo modelo económico desclasificando unos terrenos que jamás debieron ser declarados urbanizables.